jueves, 4 de junio de 2026
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Catástrofe de la discoteca Jet Set: Reflexión para el futuro

Por Antonio G. Reyes Baldwin
o acontecido en el centro de diversión nocturno Jet Set, es un acontecimiento nunca antes visto en nuestro país, que enlútese a todo el pueblo Dominicano. Ha sido desgarrador procesar este fatídico hecho, donde murieron tantas personas que estaban felices y alegres escuchando a uno de los merengueros más emblemático y exitoso de nuestra nación, como lo era RUBY PEREZ, quien era según los testimonios de tantas personas, un ser extraordinario.

Más de 200 vidas valiosas dejaron de existir la madrugada del 8 de abril del presente año, nada será igual a partir de esta fecha, lo que sí puedo asegurar tomando como ejemplo el proceso vivido por esta tragedia, es que, aunque ciertamente las autoridades de las diferentes instituciones de emergencias de nuestro país, hicieron acto de presencia inmediatamente y pese al esfuerzo realizando el cual estoy cociente y valoro, Debemos plantear un posible escenario mucho mayor el cual haremos a continuación.

Imaginemos que pase un terremoto de gran escala en horario de trabajo y el epicentro sea el polígono central del Distrito Nacional, colapsando edificios gubernamentales y torres residenciales, que pasaría, estaríamos preparados para un acontecimiento de este tipo, tanto de equipos logísticos para hechos de esta índole, como también los recursos humanos capacitados para manejar situaciones de emergencias de esta envergadura.

La respuesta es fácil, no estamos preparados para un terremoto de una gran magnitud, nadie quizás lo está, por tanto, debemos comenzar la prevención desde ya, invertir en equipos de punta acordes a este tipo de situaciones y preparar personal suficiente para un posible siniestro, también no puedo pasar por alto, lo acontecido en el Instituto Nacional de Ciencia Forenses (INACIF), donde quedo evidenciada la falta de patólogos para suplir la demanda de autopsias por la gran cantidad de víctimas.

En tal sentido el estado deber crear programas e incentivos para que más médicos realicen esta especialidad, pues no es un secreto para nadie, que no existen los médicos patólogos suficientes para afrontar un estado de emergencia donde mueran cientos de personas por algún acontecimiento del destino, por tanto, debemos incentivar esta especialidad médica, además quizás, entiendo que se debe construir un edificio el cual sea más funcional con una morgue con más capacidad para cualquier eventualidad.

Lamentable saber qué personas se prestaron para robar pertenencias de todo tipo a las víctimas mortales del suceso acaecido en la discoteca Jet Set, donde evidencia la descomposición social que atraviesa nuestra sociedad, solo esperar que los desaprensivos e inhumanos que profanaron las pertenecías de las personas que esa noche perdieron las vidas, sean castigadas ejemplarmente, las cuales deben ser expuestas por los diferentes medios de comunicación, como ejemplo de lo que no se debe hacer cuando ocurre una desgracia de esta naturaleza y se encuentran personas fallecidas o en estado de vulnerabilidad.

La ley es clara en nuestro país en cuanto a la responsabilidad tanto civil como penal, el artículo 319 del Código Penal Dominicano, es claro y preciso:”El que por torpeza, imprudencia, inadvertencia, negligencia o inobservancia de los reglamentos, cometa homicidio involuntario, ósea causa involuntaria de él, será castigado con prisión correccional de tres a dos años”.

En cuanto a los lesionados o heridos el artículo 320 del Código Penal Dominicano especifica lo siguiente: ”si la imprudencia o la falta de precaución no han causado la muerte, sino golpes o heridas, la prisión será de seis días a dos meses de prisión”, solo para citar dos artículos del citado código los cuales a todas luces han sido violados, según las informaciones que han ofrecido diferentes medios de comunicaciones como también las redes sociales.

En cuanto a la responsabilidad civil, entiéndase, la responsabilidad monetaria, pienso que alguien tiene que asumir la responsabilidad y resarcir desde el punto de vista económico a todas esas víctimas, ya sea mediante sometimientos judiciales y posteriormente condenaciones o por las vías que entiendan de lugar, pero alguien tiene que pagar esas indemnizaciones y creo que todos sabemos quién será.

Toda la solidaridad para los familiares de las víctimas de ese fatídico día, que quedara como tinta indeleble en la memoria de todo un pueblo Dominicano, que clama que los responsables enfrente todo el rigor y el peso de la ley, sin favoritismos ni tráfico de influencias.