
Sócrates Brito volvió a hacer el out 27 el día 27
Fuente externa
SANTO DOMINGO.- Por segundo año consecutivo los Leones del Escogido son campeones del beisbol dominicano, y también por segunda vez Sócrates Brito hizo el último out, el 27, un 27 de enero para sellar el cetro de los escarlatas.
El año pasado lo logró tirándose a la grama del jardín derecho para atrapar la pelota, que si picaba le costaba el campeonato a los rojos. Esta vez fue dando un salto contra la pared de de la misma zona en un batazo de Jeimer Candelario.
“Muchas personas nos subestimaron y pensaron que no íbamos a clasificar, pero gracias a Dios como grupo nos unimos y siempre dimos el 100 por ciento y me siento súper contento de estar en este grupo porque gracias a Dios se logró la meta”, declaró.
Uno que no pudo estar a tiempo completo para obtener la corona 17 fue Erik González, que en esta ocasión titularizó cada uno de los partidos en el campocorto para darle a los capitaleños la corona 18.
“La clave fue la unión, siempre lo he dicho, nos conocemos todos, el tiempo que tenemos juntos y de verdad, a este grupo le quedan varios años buenos porque hacemos nuestro trabajo súper bien”, precisó El Mago, quien además calificó como excelente la labor del dirigente Ramón Santiago al escuchar a los peloteros y siempre está buscando información.
“Me adoptaron”
Al llegar a los Leones a través del draft de reingreso, Michael De La Cruz adquirió protagonismo en la receptoría por su defensa, pero también por su bateo, parte de lo que quedó demostrado en el juego cuatro donde empujó una vuelta y anotó otra que fueron clave para la victoria.
“Estoy agradecido de Dios, primeramente, que es el que hace todo esto posible. Agradecido con la organización que me unió y me dio la confianza de estar ahí en el terreno de juego, y con los muchachos que me adoptaron como si fuera uno de ellos del primer día”, puntualizó De La Cruz
Otro de los bates encendidos en la postemporada para los escogidistas fue el de José Marmolejos que contribuyó al bicampeonato también con su defensa en la inicial.
“Gracias a Dios, una gran bendición. Ser campeón una vez es una tremenda hazaña, dos veces. Y hay que darle crédito a todo el coaching staff, a todos los muchachos, que aquí hay una unidad”, indicó Marmolejos, que calificó la unión del conjunto como maravillosa al salir todos los días a trabajar sin importar los resultados.