viernes, 3 de julio de 2026
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Insólito: alcalde Francisco Peña solicita dos años de licencia para dedicarse a recorrer el mundo

Por Cinthia Polanco

La política dominicana siempre encuentra la manera de sorprender. Pero hay hechos que rompen todos los esquemas y terminan convirtiéndose en tema de conversación en las calles y en las redes sociales.

Eso es precisamente lo que ha ocurrido con la solicitud del alcalde de Santo Domingo Oeste, Francisco Peña, de tomar una licencia de dos años para viajar por el mundo.

La petición fue presentada durante una sesión del Concejo de Regidores, donde el tema generó un intenso debate entre los concejales. Algunos expresaron su sorpresa y cuestionaron la conveniencia de que un alcalde electo para gobernar hasta 2028 solicite ausentarse durante prácticamente la mitad de su mandato.

Dos años.

No dos semanas. No un mes. No una licencia por razones de salud o una situación extraordinaria. Dos años para dedicarse a recorrer otros países mientras el municipio que lo eligió continúa enfrentando sus problemas cotidianos.

La noticia ha provocado un verdadero revuelo en las redes sociales. Los comentarios van desde la incredulidad hasta la indignación. Muchos ciudadanos se preguntan si alguna vez en la historia municipal dominicana había ocurrido algo semejante: un alcalde pidiendo ausentarse durante casi la mitad de su mandato para emprender un viaje alrededor del mundo.

Y la pregunta cae por su propio peso: ¿para qué se aspiró al cargo?

Los munícipes votaron por un alcalde para que gobernara, tomara decisiones y enfrentara los problemas de Santo Domingo Oeste, no para que dejara el puesto en una especie de pausa administrativa mientras se dedica al turismo.

Más allá de si la ley le permite o no solicitar la licencia, el asunto es político y moral. Quien pide el voto para dirigir un municipio asume un compromiso con la gente, un compromiso que no puede guardarse en una maleta.

En las redes sociales también han surgido comentarios cargados de ironía. Algunos dicen, medio en broma y medio en serio, que «agárrense, porque así son los políticos dominicanos». Otros consideran que el episodio demuestra, una vez más, que la política nacional sigue siendo capaz de producir situaciones que pocos habrían imaginado.

Lo cierto es que la solicitud de Francisco Peña ha dejado a muchos con la misma sensación: la de estar presenciando un hecho sin precedentes.

Porque una cosa es pedir vacaciones y otra muy distinta es pedir permiso por dos años para recorrer el mundo mientras un municipio entero se queda esperando que alguien ejerza el mandato para el cual fue elegido.