Fuente Externa
Un análisis detallado evidencia que la gestión municipal del alcalde Dío Astacio abandonó a su suerte al cuerpo de bomberos de Santo Domingo Este, con estaciones cerradas, flota inoperativa de camiones y tiempos de respuesta de 15 minutos que triplican las normas internacionales. Los tres camiones cisterna están dañados, el único camión de escalera está fuera de servicio y los bomberos trabajan sin equipos de respiración.
Una investigación periodística realizada por la comunicadora Nuria Piera puso al descubierto la severa crisis operativa, financiera y de personal que enfrenta el Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo Este (SDE), desmintiendo las recientes declaraciones del alcalde Dío Astacio, quien había calificado a la institución como «una de las mejores de América Latina».
A pesar de que Santo Domingo Este es el municipio más poblado del Gran Santo Domingo con más de 1.290.000 habitantes, la entidad apenas cuenta con seis estaciones. Entre ellas destaca el caso de la dotación de Ciudad Juan Bosch, la cual permanece cerrada y en estado de abandono por falta de personal, a pesar de haber sido entregada hace seis años con equipamiento completo y una asignación presupuestaria de tres millones de pesos anuales.
El informe presentado por Nuria detalla que el deterioro del parque vehicular compromete la capacidad de respuesta ante siniestros de gran magnitud. De las 15 unidades de camiones de extinción disponibles a la llegada de Dío Astacio, actualmente solo 7 permanecen funcionales y 9 están fuera de servicio, por lo que casi todas las estaciones operan con un solo camión.
En cuanto a los tanqueros y vehículos especializados, el 100% de los tres camiones cisterna de abastecimiento pesado está inoperable. Asimismo, el único camión para rescate en altura y el bote para operaciones acuáticas en el río Ozama se encuentran dañados.
Respecto a las ambulancias, las dos asignadas al cuerpo de bomberos están inoperativas, junto a cinco de sus ocho vehículos livianos.
De acuerdo con datos oficiales del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 correspondientes al año 2025, el tiempo promedio de llegada de los bomberos a una emergencia en SDE es de 15 minutos a partir del despacho, lo que contradice la versión de la Alcaldía, que situaba el promedio en 5 minutos.
Los estándares internacionales de protección contra incendios, como los establecidos por la NFPA, dictan que la primera unidad debe arribar al lugar en un máximo de cuatro minutos. Los retrasos registrados en el municipio han provocado consecuencias trágicas en siniestros recientes debido a la imposibilidad de realizar labores de rescate y ataque al fuego de forma simultánea.
En la mayoría de las estaciones, entre ellas El Almirante, Ensanche Ozama, Mandinga y Ciudad Juan Bosch, la dotación por turno se reduce a un solo bombero y un chofer.
A esto se suma la precariedad en el equipamiento de protección personal. Cerca del 97% del equipo utilizado proviene de donaciones de segunda mano o se encuentra deteriorado. Durante incendios recientes, como el registrado en el vertedero de Cancino Adentro, se documentó a efectivos trabajando sin mascarillas ni equipos de respiración autónoma, lo que ha generado secuelas de salud en el personal sin que la institución asuma los gastos médicos.
Frente a este escenario, la administración municipal anunció recientemente la intención de adquirir drones extintores de incendios para edificaciones altas, medida cuestionada por la opinión pública ante la falta de insumos básicos como mangueras, camiones operativos y ambulancias.
La crisis del cuerpo edilicio reaviva la discusión en el Congreso Nacional sobre el proyecto de ley, luego de que el diputado Rafael Castillo revelara que existe una iniciativa sometida por la diputada Juliana O’Neal, la cual busca crear una corporación nacional de bomberos para reestructurar su modelo de financiamiento y reducir la dependencia directa de los presupuestos municipales.
