El mandatario dominicano solicitó al organismo a completar el despliegue de la fuerza internacional en territorio haitiano.
RT
El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, solicitó este miércoles, ante la 81°. Asamblea General de las Naciones Unidas, a que la comunidad internacional se involucre con mayor interés en la crisis multiforme que enfrenta Haití, su país vecino, y veló para que los haitianos puedan volver a vivir con dignidad y en paz, situación que parece inalcanzable debido al terror que infunden las organizaciones criminales que prácticamente controlan esa nación caribeña.
«Renovar las operaciones de paz es sin lugar a dudas la tarea más urgente. Hoy, redes criminales transnacionales controlan territorios, trafican armas y personas, y reclutan niños. Haití, nuestro vecino es el ejemplo más claro. Desde el 2021, República Dominicana ha advertido en cada foro que esa crisis es una amenaza para la paz y la seguridad de la región, y de manera muy particular para mi país», dijo Abinader, quien remarcó que su país no puede enfrentar solo esa crisis de seguridad y de emergencia humanitaria.
El mandatario dominicano señaló que a pesar del compromiso de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y varios países que se han sumado a las fuerzas de seguridad para atender la crisis haitiana, las medidas aún no son suficientes ante la realidad que, dijo, «no admite espera». Por ello, recordó que el próximo 30 de septiembre vence el mandato de la fuerza internacional, por lo que pidió al Consejo de Seguridad renovar esa medida que requiere «años» de compromiso.
«Hace un mes, en la comunidad haitiana de Kenscoff, las bandas asesinaron en una sola noche a por lo menos 47 personas, entre ellos cinco niños. Cerca de un millón y medio de haitianos han sido desplazados de sus hogares, igualmente la mitad son niños», relató Abinader sobre la crisis agudizada en Haití, especialmente tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en 2021.
Ante tal escenario, dijo el mandatario dominicano, la Asamblea General de la ONU «no puede resignarse a que las masacres se conviertan en la normalidad para el sufrido pueblo haitiano». Para ello, Abinader solicitó al organismo a completar el despliegue de la fuerza internacional en Haití porque apenas ha llegado una quinta parte de los efectivos autorizados.
De igual forma pidió que se cumplan varias acciones como: el embargo de armas contra Haití; sancionar a quiénes financian y protegen a las bandas delictivas; y fortalecer a la Policía, Fuerzas Armadas y la Justicia haitiana para que la seguridad se pueda sostener en ese país «por medios propios». Solo así, los haitianos podrán volver a realizar una elección de sus líderes y los niños podrán regresar a las escuelas, dijo.
