jueves, 5 de noviembre de 2026
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Dío Astacio explica destino de RD$88 millones para basura en Santo Domingo Este

Dío Astacio explica por qué el Gobierno entrega RD$88 millones al Ayuntamiento de Santo Domingo Este

RD$80 millones se destinan a la recogida de residuos sólidos en el municipio y RD$8 millones a la recogida de basura en el entorno del Faro a Colón.

Por Cinthia Polanco

n un encuentro con comunitarios y comunicadores de Vietnam, en Santo Domingo Este, surgió una pregunta sobre el destino de los RD$88 millones que el Gobierno central entrega al Ayuntamiento para atender dos servicios: la recogida de basura en el municipio y la limpieza del entorno del Faro a Colón.

La inquietud tenía una segunda parte: ¿por qué el dinero destinado al Faro llega a través del Ayuntamiento? ¿Acaso el monumento pasó a ser una dependencia municipal?

El alcalde Dío Astacio ofreció su explicación.

La basura consume casi RD$90 millones mensuales

Astacio explicó que el Ayuntamiento recibe mensualmente unos RD$140 millones, pero que el manejo de los residuos sólidos consume cerca de RD$90 millones.

Según sus cálculos, Santo Domingo Este recoge alrededor de 1,600 toneladas de basura diariamente. El costo de esa operación obliga a destinar una parte considerable del presupuesto municipal a mantener limpia la ciudad.

Por esa razón, el Ayuntamiento solicitó al presidente Luis Abinader una compensación extraordinaria. Los RD$80 millones, explicó el alcalde, representan un aporte para aliviar esa carga, aunque no cubren todas las necesidades.

La recogida de basura se distribuye entre empresas contratadas y brigadas municipales. Astacio indicó que aproximadamente la mitad de la operación está subcontratada y que el Ayuntamiento asume el resto, con servicios repartidos entre las tres circunscripciones.

El Faro pertenece a Cultura, pero el Ayuntamiento recoge la basura de su entorno

La explicación sobre el Faro a Colón fue directa.

Astacio reconoció que el monumento pertenece al Ministerio de Cultura, institución que cobra las entradas y dispone de su propio presupuesto.

Sin embargo, cuando el entorno del Faro se llena de basura o luce descuidado, las quejas de los ciudadanos llegan al Ayuntamiento.

«La responsabilidad es del que sufre», expresó el alcalde al explicar por qué su administración termina asumiendo la recogida de basura en el entorno de un monumento que no está bajo su dependencia.

Por esa razón, dijo, solicitó al presidente un aporte mensual de RD$2 millones para atender esa área. Según la distribución explicada, los RD$8 millones corresponden a cuatro meses de ese aporte.

Astacio describió la magnitud del trabajo y las dificultades para mantener limpia una zona extensa, especialmente durante las lluvias, cuando la vegetación crece rápidamente.

El alcalde aseguró que el Ayuntamiento mantiene personal trabajando en el lugar y que ha adquirido tractores y equipos de limpieza para atender esas labores.

El dinero llega, pero necesita autorización para ser utilizado

Astacio explicó que, aunque el aporte del Gobierno central ya llega, el Ayuntamiento no puede utilizarlo hasta que la Sala Capitular autorice su aplicación.

Ese proceso, sostuvo, ayuda a explicar por qué en ocasiones los ciudadanos encuentran áreas descuidadas, pese a que existe un aporte destinado a la recogida de basura en el entorno del Faro.

La explicación del alcalde deja claro que el Ayuntamiento no se ha convertido en administrador del monumento. Según Astacio, su intervención se limita a la recogida de basura en el área exterior, mientras el Faro continúa bajo la responsabilidad del Ministerio de Cultura.

Astacio aprovechó el encuentro para pedir colaboración a los ciudadanos en el manejo de los residuos.

Explicó que sacar basura todos los días, dejarla en el suelo y permitir que los animales rompan las fundas encarece el servicio. El Ayuntamiento, dijo, paga por peso, por lo que la basura mojada y dispersa aumenta los costos.

Como ejemplo, mencionó el programa PROA, mediante el cual el Ayuntamiento ofrece inglés, música, ajedrez y actividades deportivas a niños y adolescentes.

Según sus cifras, unos 3,000 niños reciben actualmente clases gratuitas de inglés. Astacio afirmó que, si el gasto en residuos sólidos fuera menor, el municipio podría ampliar esa cobertura a 10,000 o incluso 12,000 niños.

La idea que quiso transmitir a los comunitarios fue sencilla: el dinero que se consume en recoger basura es dinero que deja de destinarse a parques, educación y otros servicios.

Por más dinero que llegue, si el municipio sigue sucio, la pregunta seguirá siendo la misma: ¿en qué se está gastando y dónde están los resultados?

«Una cosa es con guitarra y otra, muy distinta, con violín».