Por Robert Vargas
linio Llaverías, quien es un empleado del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, y ferviente defensor de la gestión del alcalde Manuel Jiménez, ha salido en defensa del abogado y comunitario José Carela, quien está inmerso en un conflicto por el control de la dirección de la Junta de Vecinos de la urbanización Rosario e Ivette.
Llaverías entregó a Ciudad Oriental dos documentos con los que demuestra que su amigo Carela no es un delincuente y que, mucho menos, tiene asuntos pendientes con la justicia.
Se trata de una certificación expedida por la Procuraduría General de la República fechada al día 27 de enero del 2022, en la que se establece que «en el sistema de información del Ministerio Público no existen antecedentes penales a nombre de José Carela de la Rosa».
También de otro documento del Colegio de Abogados de República Dominicana en el que se certifica que en esa institución no existe ningún expediente a cargo de Carela de la Rosa.
Las aclaraciones de Llaverías se producen en el contexto de una denuncia hecha por directivos de la Junta de Vecinos de la Urbanización Rosal e Ivette, que atribuyen a Carela de la Rosa haber estado implicado, presuntamente, en varios casos judiciales por los que habría sido condenado.
Manuel Jiménez a punto de llevar la desgracia a la urbanización Rosal e Ivette
Carela de la Rosa cuenta con el respaldo de Llaverías y otros funcionarios del Ayuntamiento de Santo Domingo Este para que asuma el control de la Junta de Vecinos, según los denunciantes.
Llaverías se define a sí mismo y a Carela de la Rosa como «comunitarios auténticos de honestidad probada, sin ningún problema con la justicia; con una hoja de servicios ejemplar.
Llaverías tacha a los directivos de la Junta de vecinos de ser un presunto «grupo político anarquista, que no respetan los reglamentos de Juntas de Vecinos y los medios democráticos. Dicen una cosa, pero hacen lo contrario. Todo ha sido limpio».
Este dirigente comunitario, quien también es político, al tachar a sus adversarios de «anarquistas», siguió el comportamiento y ejemplo del alcalde Manuel Jiménez, quien acusa a los empresarios dedicados al negocio de la basura que encontró en el ASDE de ser unos presuntos «mafiosos».
Hace varios días, Carela de la Rosa se presentó al local de la Junta de vecinos del Rosal e Ivette junto a un grupo de funcionarios del ASDE que estaban protegidos por tropas militares.
El local, que está en el centro de la disputa, es un bello y elegante establecimiento que contiene un salón multiusos, estacionamientos, dos piscinas, espacio para parrilladas, una cancha de baloncesto y estadio de béisbol.
Su limpieza y personal es pagado por los miembros de la junta de vecinos y fue construido por la gestión del ex presidente Danilo Medina, con una inversión superior a los 38 millones de pesos.
Llaverías autorizó la publicación de los siguientes documentos.



