
Por José Manuel Antigua Cabrera
«a era de noche ese 15 de agosto del 1812 cuando Pedro de Seda representando a los negros esclavizados por los hacendados de Mendoza, José Leocadio representando Mojarra y Pedro Henríquez a Monte Grande, todos de la margen oriental de la ciudad de Santo Domingo. Esa noche comenzaron a incendiar los campos y cañaverales de los hacendados de orígenes españoles que aún mantenía la esclavitud negra, pese haberse promulgado la constitución de Cádiz que abolía la servidumbre desde hacía cinco meses.
Junto a los rebeldes se encontraba María de Jesús, una negra libertad al igual que los demás, luchaba por los negros que permanecían esclavizados.
Todo ardía, algunas casas y trapiches como que el verano estaba de acuerdo. Desde la ciudad colonial se vio la humareda. Al otro día los hacendados comenzaron a investigar la causa.
Comenzó la pesquisa y varias personas le dieron información y fueron capturados.
José Leocadio y Pedro Henríquez fueron carcelados y posteriormente fueron ejecutados, María de Jesús fue azotada con 50 latigazos y Pedro de Seda fue perseguido y luego colgado al público entre los caminos de Monte Grande y Camino Mendoza frente a la Cruz de la hacienda Mendoza».
En la Zona Oriental hoy Municipio de Santo Domingo Este, hay muchas historias de carácter coloniales que hay que escribirlas o publicarlas para que el polvo del olvido no las conviertan en piedras difícil de remover.
