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Agradece a Consejo de Regidores por declararlo hijo meritorio de Boca Chica

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Por Valentín Medrano Peña

En 1974 la comunidad de Andrés, Boca Chica, la más populosa del que sería luego elevado a Municipio de Boca Chica, inauguró el día 1ro de Octubre su primer plantel escolar dispuesto para impartir bachillerato. Ahí, tiempo después, en clases nocturnas, ya que en tandas matutinas y vespertinas funcionaba la escuela Vitalina Mordán de Cruz, estudié el bachillerato.

El liceo Andrés Avelino García; ganado a exigencias y luchas reivindicativas, entre apagones modificadores de la agenda escolar y auspiciadores de lagunas formativas y faltas de asistencias de estudiantes y profesores; hacía una parada cada primero de Octubre, bandera dominicana a lo alto con himno nacional cantado a capela, para rendir honor a los esforzados estudiantes y maestros que iniciaron la lucha en pos de la obtención de un centro de enseñanza con esas cualidades. Se lanzaban vitores a Formerio Rodriguez, Nino Peña, los hermanos José y Agustín Jiménez, Juan Taylor Ventura, Andrés Duvergé y otros tantos.

Los días buenos sin mascarillas, días en que la esperanza cursaba las matemáticas y geografías, que jugaba a ser adultos y aprendía de valores forzados por la abstinencia obligada de los placeres que enseñaba la televisión en sus películas Hollywoodenses. Los días de aquellos días.

En otro primero de octubre, marcado con las mascarillas que cambiaron nuestros aspectos y que rinden tributo a una anormal normalidad, el honorable Consejo de Regidores del Ayuntamiento del Municipio de Boca Chica, y el digno alcalde del mismo el Ing. Fermin Brito, tuvieron la condescendencia de junto a figuras prominentes de mi comunidad, otorgarnos el honor de ser declarado hijo meritorio de mi pueblo.

Para alguien nacido en la esquina de una cuarteria (barrancón) destinado al alojamiento de braceros contratados para el corte de la caña en el central azucarero, reviste un honor deseado, pero que sobrepasa las expectativas. Compartir por igual tal condición con personas de la estatura del tres veces profesional José Beato, del connotado politólogo Freddy Ángel Castro, de la destacada abogada y comunicadora Lenis García, del dirigente político estudiantil y profesional brillante Aquiles Castro, del músico y director de bandas musicales Raphy Castillo y de la súper estrella y casi Jugador Más Valioso de la liga nacional en las Grandes Ligas, Marcell Ozuna, lo hace más grato y hace por igual nacer una sensación de inmejorable satisfacción propendida al compromiso y esfuerzo por alcanzar ser lo que hoy, las autoridades edilicias, aprecian seré, y por lo que de forma anticipada me hacen tal reconocimiento.

“Muchas gracias al Consejo de Regidores de mi pequeña Patria tierra, el Municipio Boca Chica y a su Alcalde Ing. Fermin Brito, por la significativa distinción que hacen recaer sobre mi,  la declaración de hijo meritorio de Boca Chica, galardón no esperado pero si muy bien recibido Y agradecido. Gracias”.

Me resulta más grato aún por el hecho de llegar en una época en que la humanidad se bate con una enfermedad que no da tregua, que mina nuestras resistencias y que procura cambiarnos para siempre. Este acto es una acción de resistencia, de negación a dejar de ser lo que siempre hemos sido, de sembrar en la esperanza de la continuidad humana a la que debemos volcar las vistas y en la que tenemos que fijar nuestros cada dia renovados esfuerzos.

Este regalo de la vida llega luego de la intentona de afectación moral, de los lanzamientos de dardos de malvados y manipuladores que procuraban heridas y la disociación la verdad, vilezas tales que guardando las distancias, las estaturas de gigante del paracitado y del tiempo, me rememoran, reitero sin ánimo de compararme, a los ataques viles que dirigieron al Dr. Peña Gómez los que luego fueron erigidos como adalides de la falsa bondad.

Este acontecer ha devenido en remedio y cláusula de cierre, sabia silenciadora de necios y necedades y alivio proveniente de las personas que más me importan en el mundo y a las que más quiero, que es por igual, lo que más importa, quizá, lo único que importa. Gracias de nuevo.

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