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Aplaudirle el debate presidencial con los principales candidatos

Un ejercicio democrático que fortalece la toma de decisiones informadas del electorado

Por William Perdomo/ analista política

Por William Perdomo/ analista política

Es plausible que los principales candidatos presidenciales hayan aceptado participar en el debate convocado por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) para el próximo 24 de abril. Este encuentro, a celebrarse en un auditorio de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), cobra especial relevancia de cara a las elecciones del 19 de mayo.

Los aspirantes opositores de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, y Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, admitieron sumarse a la discusión gracias a la participación confirmada del Presidente Luis Abinader, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien facilitó la concreción del debate.

Los debates presidenciales constituyen una oportunidad invaluable para que los candidatos presenten sus propuestas ante los principales desafíos que enfrenta la nación.

Permiten, además, profundizar en los temas que más preocupan a la ciudadanía, empoderando masivamente al electorado con información de primera mano.

El primero en dar su aprobación fue el propio Abinader, presidente de la República y aspirante a la reelección, quien enfatizó que, si bien debatir no es una obligación, sí representa un acto de responsabilidad hacia la democracia.

Por su parte, Leonel Fernández aseguró que será «el debate de quién es capaz de construir un futuro mejor para el país y quién solamente construye un futuro de falacias para la República Dominicana».

El último en confirmar su asistencia fue Abel Martínez, quien solicitó a la ANJE extender la participación a todos los aspirantes presidenciales sin discriminación alguna, por considerarlo justo y de gran interés público.

A este trascendental debate fueron invitados los candidatos de los partidos que en las elecciones del 2020 obtuvieron un mínimo del 5% de los votos válidos emitidos.

En el pasado, se ha evidenciado una tendencia preocupante de los presidentes en ejercicio y los candidatos punteros a evadir los debates, amparándose en la teoría antidemocrática de que «el que está arriba no debate». Una postura que, lejos de fortalecer la institucionalidad democrática, priva al electorado de información valiosa para tomar decisiones informadas en las urnas.

A modo ilustrativo, en el proceso electoral de 1996, José Francisco Peña Gómez, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), rehusó participar en un debate contra Leonel Fernández del PLD, pese a encabezar las encuestas en aquel momento.

Más adelante, en 2008, fue el propio Leonel Fernández, ya como presidente en búsqueda de la reelección, quien declinó debatir contra Miguel Vargas Maldonado del PRD, aduciendo que sería acusado de «abusador» por la supuesta ventaja que tendría al presentar propuestas e ideas.

La historia se repitió en 2016, cuando el entonces presidente Danilo Medina, aspirante a un segundo mandato, rechazó el reto de debatir lanzado por quien hoy ostenta la primera magistratura, Luis Abinader.

Se recuerda que hace 61 años tuvo lugar el debate sobre ideas políticas más memorable y singular de nuestra historia contemporánea, protagonizado por el profesor Juan Bosch, candidato del Partido Revolucionario Dominicano y triunfador en las elecciones del 20 de diciembre de 1962, y el sacerdote jesuita, filósofo e historiador, Láutico García.

Por ello, resulta encomiable que el Presidente Abinader haya roto con esta lamentable tradición al aceptar el reto de debatir junto a sus contendores. Un gesto que eleva la institucionalidad democrática y sienta un precedente positivo de cara al futuro.

El venidero debate, a transmitirse por el Grupo RCC Media de 8:00 a 10:00 de la noche, cumple con el deseo de que la ciudadanía conozca de primera mano las propuestas de los candidatos.

Será una oportunidad única para que los dominicanos vean plasmados en la mesa los ideales de nuestros políticos, quienes dictan el rumbo del país.

En un formato innovador, se recibirán preguntas en vivo del público, lo que obligará a los candidatos a responder sin guiones a las inquietudes reales de la población. Un ejercicio de transparencia que, sin duda, fortalecerá la calidad del debate y la toma de decisiones informadas en las urnas.

Los moderadores del encuentro serán escogidos por consenso, lo que augura un desarrollo imparcial y objetivo del mismo. La Junta Central Electoral (JCE), 30 gremios y asociaciones, y seis universidades del país acompañan esta crucial iniciativa de ANJE.

En definitiva, este debate presidencial representa un hito en la historia democrática dominicana. Un ejercicio cívico que no sólo engrandece el liderazgo de nuestros candidatos, sino que empodera al electorado a exigir diálogos plurales, respetuosos y sustanciosos de cara a las decisiones trascendentales que habrán de tomarse.

Bienvenido, pues, a este encuentro que fortalece nuestra institucionalidad democrática.

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