Opiniones

¿Cómo perder en febrero y ganar en mayo?

Por Ramón Peralta
El líder local debe conectar con las aspiraciones inmediatas del votante y no colocar sus intereses a largo plazo por encima de la coyuntura del presente

La alianza Rescate cometió el error de hacer acuerdos municipales en lugares donde era más beneficioso que ambos partidos fueran separados. También cometieron la torpeza de ir con candidaturas separadas en lugares donde la base de ambos partidos estaba unida.

En Santo Domingo Norte, Carlos perdió debido a una alianza forzada y no deseada entre la base de ambos partidos. Guzmán, como alcalde actual, tenía una valoración muy alta en su municipio, y los únicos que estaban haciéndole oposición eran los peledeistas. En el momento de la alianza con el PLD, tenía más del 50% de las simpatías. Para asegurar un triunfo arrollador, solo necesitaba que el PLD se entretuviera con su candidato Rene Polanco y el PRM con la señora Betty Gerónimo. Solo hubiera necesitado un 38% de los votos, ya que la comunidad de SDN tendría que escoger entre tres opciones.

Los líderes del PLD en Santo Domingo Norte son capaces de sacarse los ojos con tal de dejar a Carlos Guzmán tuerto. Desde adentro, trabajaron como Caballos de Troya en contra del alcalde Carlos Guzmán e hicieron causa común con el PRM.

En Santo Domingo Este, la base del PLD y la Fuerza del Pueblo no tienen divisiones ni problemas dentro del municipio. La diferencia es que un partido sigue a Leonel y otro a Danilo, pero con relación a los dirigentes políticos del municipio, hay cordialidad y amistad entre la clase política de ambos partidos.

Los que rechazan a Luis Alberto son algunos dirigentes dentro del propio PLD y no en la Fuerza del Pueblo. En Santo Domingo Este, aunque Luis Alberto generaba simpatía entre ambos partidos, la Fuerza del Pueblo llevó un candidato extraño que generaba un rechazo automático entre la militancia de ese partido. Su prontuario político chocaba con la formación leonelista, y todos sabían que trabajaba más para el PRM que para su nuevo partido.
Cuando la dirigencia de la Fuerza del Pueblo se dio cuenta de que su candidato era rechazado por su partido y la sociedad, agravaron el error presionando al líder a que se siente a conversar con ese candidato en un podcast, como si fueran dos intelectuales. En lugar de subir al candidato alcalde de la FP, provocaron una reacción de indignación a nivel nacional que afectó la marca de ese partido en todo el país.

Con un candidato alcalde en Santo Domingo Este que no tenía votos para sacar un solo regidor en todo el municipio, la dirigencia de la Fuerza del Pueblo, en lugar de usar esa militancia para proteger a sus candidatos a regidores, presionaron a través de su vicepresidente a la dirigencia local para que hiciera una campaña agresiva a favor del voto verde completo. Muchos al tratar de obedecer la orden perdieron electores y la votación de los candidatos a regidores bajó sensiblemente. Los pocos regidores que logró la Fuerza del Pueblo fue gracias a los que a escondidas o públicamente desafiaron la funesta orden del vicepresidente del partido.

Nadie vota por un regidor asociado a un candidato alcalde que está en último lugar y con la tasa de rechazo más alta del país. Los candidatos a regidores de la Fuerza del Pueblo triplicaron en votos al candidato a alcalde de ese partido. Esto indica que, si no le ponen una camisa de fuerza a los candidatos a regidores de ese partido, lo más seguro es que hoy, a pesar del pobre desempeño de su candidato alcalde, obtengan entre 10 y 12 regidores para juramentarse el próximo 24 de abril. Pero la terquedad de quererle imponer desde arriba su error evitó que la Fuerza del Pueblo tuviera una representación decisiva en el ayuntamiento de Santo Domingo Este.

Si la Fuerza del Pueblo aspira a ganar en mayo de 2024, su dirigencia debe tomar en cuenta que el cerebro del votante es emocional y que jamás deben conspirar contra las aspiraciones y sueños de sus electores. Como dirigencia, deben evaluar de manera objetiva y serena los errores cometidos en todo el país.

En lugar de recriminar a la base de su partido, que es la que está en el día a día con el pueblo, deben hacer estudios objetivos y usar las encuestas como herramientas de trabajo para diseñar una campaña que, en un mes, le devuelva el ánimo al votante.

La situación económica del país, que acaba de terminar un año preelectoral con una inflación por encima del pírrico crecimiento económico, un aumento en el desempleo y una caída en los servicios del gobierno con relación a los gobiernos pasados, son razones fundamentales para que el leonesismo entierre los errores de febrero y vuelva al poder en mayo del presente año. Pero si siguen culpando a los compañeritos de la base de los errores de su alta dirigencia, entonces les cantaremos «afuera están y afuera se quedarán».

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