Por Robert Vargas
Gracias a la gentileza del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo Este y su jefe Coronel Rafael Javier Bueno, pudimos ser testigos del desastre ecológico que provoca el desguace de barcos en el río Isabela, lo que está más controlado en el río Ozama.
De la situación del río Ozama comentaremos en otra nota.
Ahora prefiero tomar unos minutos para decirles algo de lo que vimos.

Navegamos río arriba, partiéndo desde un embarcadero en La Ciénaga. Lo hicimos en la unidad de rescate acuático de los bomberos de SDE, un bote con dos poderosos motores fuera de borda que el ex líder de Santo Domingo Este, Juan de los Santos, gestionó para ellos.
Al timón estaba Javier Bueno y le acompañaban otros tres bomberos listos para hacerse al agua en caso de que algunos de los periodistas y funcionarios del ASDE que hacíamos la travesía cayeramos al rio. No fue necesario que ellos entraran en acción.
En algún momento del recorrido tomamos rumbo hacia el río Isabela.
Lo que se ver allí, en sus dos orillas, es dramático.
Y, peor aún, al llegar al puente Francisco J. Peynado, que comunica la avenida Máximo Gómez con Santo Domingo Norte.
A la derecha, varios barcos están en proceso de desguace. Los desmantelan para reciclar los materiales de que están construido entras necesidades.
Hasta ahí todo «bien».
El problema es que, de repente, el bote en el que navegabamos dejó de hacerlo sobre el agua para hacerlo sobre una gruesa capa de aceite.
Estabamos rodeados de aceite o gasoil por todos lados.
Los desguazadores lanzan el aceite al río
En completa impunidad las empresas destruyen el río Isabela, asesinan su fauna y le restan potencialidad para su futuro desarrollo.
Minutos antes, un buen hombre condenaba la decisión de las autoridades de proteger los ríos Isabela y Ozama prohibiendo el desguace de barcos en ellos.
El defendía que «muchos padres de familia se ganan allí la vida y el aceite de esos barcos no es lanzazada al río».
Era evidente, que él desconocía o aparentaba desconocer, lo que sucede aguas arriba y que les mostramos en este corto vídeo.
Un desastre ecológico total.
