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Dichoso: El Enigma de un Gobierno Opulento y Deficiente

La suerte sonríe al "afortunado": Cómo Luis Abinader se beneficia de la dispersión opositora

Por William Perdomo / analista político
En un análisis exhaustivo de la gestión del presidente Luis Abinader, surge un contraste inquietante entre los vastos recursos financieros a su disposición y los resultados insatisfactorios para la población dominicana.

A pesar de haber contraído préstamos sin precedentes que ascienden a $38 mil millones de dólares en apenas tres años, superando con creces los montos adquiridos durante los 12 años de Leonel Fernández ($11,618 millones) y los 8 años de Danilo Medina ($24,391 millones), el gobierno de Abinader se ha distinguido por ser el más opulento, pero también el más pobre en cuanto a logros tangibles.

La ironía radica en que, a pesar de esta gestión deficiente, las encuestas recientes le otorgan un favorable 52% de apoyo de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Este fenómeno, digno de ser catalogado como «la dicha de Abinader», encuentra sus raíces en las circunstancias fortuitas que lo llevaron al poder en 2020, aprovechando la ruptura dentro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) entre Danilo Medina y Leonel Fernández, lo que permitió que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) se colara en la contienda electoral.

Hoy en día, la dispersión persiste en la oposición, encarnada en la alianza «Rescate RD» formada por el PLD, la Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Su incapacidad para articular una campaña efectiva que desmonte el favoritismo de Abinader amenaza con repetir el escenario de 2020, donde la división opositora jugó a favor del actual mandatario.

Un factor crucial que evidencia la gestión deficiente de Abinader es el alto costo de la vida que están experimentando los dominicanos.

Según los indicadores del Banco Central, la brecha entre el alto promedio del costo de la canasta familiar, que ronda los RD$42,000 mensuales, y el bajo promedio del salario mínimo, que apenas alcanza los RD$17,610, se ha ampliado de manera alarmante.

Esta disparidad ha erosionado significativamente el poder adquisitivo de las familias dominicanas, dificultando su acceso a bienes y servicios básicos.

Comparación de logros: PLD (Leonel-Danilo) vs PRM (Abinader)

Obras e Infraestructura:
– Durante los gobiernos del PLD, se construyeron numerosas obras de infraestructura, como carreteras, puentes, hospitales y escuelas, mejorando la calidad de vida de los dominicanos.

– En contraste, el gobierno de Abinader ha sido criticado por la lentitud en la ejecución de proyectos y la falta de inversión en infraestructura clave.

Economía:
– Los gobiernos del PLD lograron tasas de crecimiento económico estables y altas, atrayendo inversión extranjera y generando empleo.

– Bajo Abinader, el costo de la vida ha aumentado considerablemente, erosionando el poder adquisitivo de los dominicanos y dificultando su acceso a bienes y servicios básicos.

Servicios Institucionales:
– Durante la era del PLD, se fortalecieron instituciones clave como el servicio de energía eléctrica (construcción de Planta Punta Catalina), el Sistema de Salud Pública y el Sistema Educativo, mejorando la calidad de estos servicios.

– En el gobierno de Abinader, se ha evidenciado un deterioro en la seguridad ciudadana, así como también en la calidad y eficiencia en los servicios Institucionales, generando descontento entre la población.

Es un verdadero enigma cómo, a pesar de esta gestión cuestionable, plagada de préstamos desmedidos, altos costos de vida y resultados insatisfactorios, Luis Abinader se perfila como el principal contendiente en las próximas elecciones.

La desunión opositora y una serie de circunstancias fortuitas han llevado a este político a ser catalogado como «el dichoso» de la política dominicana contemporánea.

En un giro irónico, el hombre que nunca ocupó cargos públicos ni ostentó liderazgo empresarial alguno antes de asumir la presidencia, podría verse recompensado con una reelección, a pesar de liderar un gobierno opulento pero mediocre en términos de resultados para el pueblo.

Pero, la suerte parece sonreírle al «afortunado» Abinader, quien se beneficia de la dispersión de sus adversarios políticos.

Sin embargo, la oposición aún tiene la oportunidad de revertir esta tendencia si logra articular una estrategia de campaña bien orquestada y llevarla a cabo de manera coordinada entre los partidos miembros de «Rescate RD» en los dos meses que restan antes de los comicios del 19 de mayo.

Con un esfuerzo concertado, podrían bajar los números del 52% que presenta Luis Abinader en al menos un 5%, impidiendo que obtenga el 50%+1 necesario para ganar en primera vuelta.

En un eventual escenario de segunda vuelta, cualquier cosa podría suceder, abriendo la posibilidad de un cambio verdadero para el país.

En un país que clama por cambios sustanciales, el político más «dichoso» de la historia reciente dominicana podría lograr otro mandato gracias a los desacuerdos de la oposición.

No obstante, si esta última logra superar sus diferencias y articular una campaña efectiva, existe la esperanza de evitar que la «dicha» de Abinader se extienda por otros cuatro años más.

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