Destacadas de CiudadOriental.comJusticiaOpiniones

El drama Horrendo de la cárcel La Victoria: Infierno y gloria;

Por Manuel Soto Lara.

La destitución de la coronela Gil, a quien no tengo el honor de conocer, de la dirección de la Penitenciaria Nacional “La Victoria” es una derrota a las autoridades por parte de los grupos criminales beneficiarios de los negocios millonarios en el penal? O una sanción disciplinaria por faltas graves?

La destitución de un funcionario público recién designado debe estar explicada por la comisión de una falta grave. Cuál fue la falta de la corónela Gil que ha determinado su destitución? O se trata de un acto arbitrario?

O fu que los grupos criminales que controlan los negocios en la penitenciaria la hicieron saltar; tumbándole el brazo a las autoridades?

Para poco es un secreto que en la cárcel La Victoria, con la venta de comestibles, bebidas alcohólicas, armas blancas, drogas y prostitutas se genera mucho dinero diario.

Claro, esos no son, ni por asomo, los únicos negocios: allí los hombres fuertes y los grupos que controlan venden los hombres débiles a los homo sexuales. Los gritos lastimeros ya no inmutan y las autoridades del penal son parte del negocio. Es el drama horrible de ese monstruo de siete cabeza.

A los parientes de los internos no se le permite llevar comida cruda porque eso es competencia al negocio interno de grupos asociados a las autoridades del panal.

Los miles de presos allí confinados constituyen un ghetto de hombres convertidos en una colonia de consumo al servicio de las mafias de las que son parte las autoridades del penal;

Ese negocio genera, en circunstancias normales, unos 7 millones de pesos semanales, según ha trascendido; pero cuando hacen “operativos” y sacan las armas y quitan los privilegios, la demanda multiplica las ganancias. Eso ocurre, en principio, cuando llega un nuevo jefe, o cuando los muchachos “se portan mal.

Constituía la coronela Gil un atentado para el negocio de esas bandas y eso le costó el puesto? Prefieren las “autoridades” seguir mirando para otro lado y dejar a esa población carcelaria secuestrada por esos grupos criminales?

Prefieren enviar un coronel que, como ha ocurrido siempre, se asocie a esa mafia con tal que todo siga igual, aparentemente tranquilo; mientras a esa población carcelaria se la lleva el mismo diablo?

Saben nuestras “autoridades” lo que le cuesta a los parientes de los reclusos comprar en ese penal una libra de arroz o un espacio para dormir?

Ignoran nuestras autoridades los privilegios que tienen en ese penal los que pueden pagarlos? Ignoran las vicisitudes que sufren los desamparados de la fortuna allí, donde en ocasiones hasta para llevarlo a un juez tienen que pagar? Que también cobran para no llevarlos? Lo ignoran las autoridades?

Cuando escuché que habían designado a una mujer como directora del penal, como ellas suelen ser menos proclive a la corrupción, sentí algo de optimismo; pero mi ilusión duró muy poco.

Si la tragedia que antecedió a su destitución fue la causa que la determinó, cuando se sabe que ella comenzó a hacer cambios allí; se agotan las esperanza de que eso pueda cambiar.

Y si fue así, “le tumbaron el pulso ”los grupos criminales a las autoridades? Seguirá siendo La Victoria una colonia de consumo de los grupos criminales que la controlan en connivencia con las autoridades del penal?

La honorable magistrada Procuradora General de la Republica, doctora Miriam Germán Brito, ha ordenado, según ha trascendido en medios, una auditoría de las instalaciones del penal; eso no erradica el origen del problema; seguirán los motines y las tragedias. Nadie ha puesto el dedo en la llaga. Nadie se ocupa de la causa del problema.

La procuradora parece estar consiente de ello; pues ha solicitado un campamento permanente en el penal del COE, un organismo oficial de mitigación de desastres.

La procuraduría debe ordenar, además, una investigación seria y profunda de lo ocurrido allí y de las causas que lo determinaron, donde unas 13 personas ya se cuentan entre los muertos y otras tantas entre los heridos.

No entiendo cómo es que al menos el alcaide no está siendo investigado. Cuando esto digo, soy conservador; porque es probable que debería estar preso junto a un grupo de coroneles que se hicieron millonarios abusando y delinquiendo en esa cárcel.

Es sumamente sospechoso, porque huele a encubrimiento, la versión transcendida en el sentido de que el incendio lo habría provocado un recluso y que el mismo estaría entre los muertos. O la más reciente, que un cable eléctrico, cuando sabemos muy bien lo que pasa ahí.

Si creen que exagero pregúntenle a los parientes de los presos o que le den protección a los reclusos para que puedan hablar. Caramba!!! Ese penal es un infierno para la mayoría y un paraíso para un grupito.

El sistema carcelario nuestro no cumple con el mandato constitucional y legal de regenerar y reeducar para resocializar, todo lo contrario; corrompe a los internos hasta la degradación humana: entran hombres y salen bestias.

Nuestras cárceles son centros de confinamiento que no legitiman la facultad punitiva del Estado; todo lo contrario.

La Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, que preside Juan Dionicio Rodríguez Restituyó, uno de los pocos diputados que sirven para algo, como una voz que clama en el desierto, tiene casi 4 años denunciando el horrendo drama carcelario dominicano. Las autoridades miran para otro lado. Hasta cuando?

Compartir:
Botón volver arriba