Opiniones

El paradigma político

Por Quilvio Vásquez
La sociedad dominicana vive un nuevo paradigma. El cristianismo ha fracasado como doctrina; la gente vive como si Dios no existiera, y todo se hace en nombre de Jesús, pero nadie se atreve a hacer lo que Él manda. La corrupción es la base de la política dominicana, y cada religión tiene su corrupto preferido. Sin embargo, el nuevo paradigma es que Jesús es Dios, está vivo, y es el guía de la sociedad dominicana y del mundo entero.

Cuando hablamos del nuevo paradigma de la sociedad dominicana, nos referimos a una sociedad que lucha por el bienestar individual, pero cuya meta es que cada quien reciba lo que Dios tiene para él. Al mismo tiempo, toda la sociedad es responsabilidad de Dios. El pensamiento cristiano implica la muerte irreversible de Dios y el olvido de la vida eterna, ya que eso es lo que menos importa.

Incluso, en la sociedad dominicana ha desaparecido la visión de los muertos, sean familiares, amigos o desconocidos, que antes aparecían en sueños. Una muestra de que la sociedad está dejando el cristianismo atrás son nuestros políticos. Ellos luchan por los intereses de la sociedad, aunque usan a los creyentes. Las elecciones no las ganan aquellos que usan a Dios y se proclaman sus representantes; a la gente no le importa eso, saben y están conscientes de que Dios no tiene nada que ver con ellos, sino aquellos que ofrecen las mejores soluciones a los problemas personales.

Los creyentes no quieren mezclar su fe con la política; la política es independiente de Dios. En la política no decide Dios; esa es una área de la vida que los cristianos tienen bien definida: «a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César». Con esta frase, se olvidan de que en Romanos, la Biblia dice que Dios escoge a los gobernantes, y en Santiago 4:15 dice que todo funciona como Dios quiere.

No hay duda de que Jesús mató a Dios y Él murió en la cruz. Por eso la gente adora a un filósofo, porque ese filósofo les enseñó que pueden actuar como quieran, que tienen libre albedrío y pueden arrepentirse de cualquier mal que hagan, sin importar las veces que lo repitan.

Hasta aquí pueden ver que los cristianos viven como si su Dios no existiera, y lo reviven cada vez que piden perdón para justificar su maldad. Naturalmente, los políticos son culpables de la muerte de Dios, porque tienen libre albedrío para hacer lo que quieran y cumplen con el mandato de Jesús, y la gente no se da cuenta porque su Dios Jesús les dijo que su reino no es de este mundo. El mundo de los políticos es cosa nuestra, ordenada por el mismo Jesús, pero nadie le hace caso al pobre filósofo. Él fracasó, con los políticos no hay quien pueda.

Podemos tomar las riendas de la sociedad para hacer el bien; podemos ser políticos y hacer la sociedad que queremos. Jesús era un filósofo, cometió muchos errores al dejar este mundo a los políticos. Los políticos poco a poco están destruyendo nuestro mundo. Seguro que en cualquier momento un cristiano pulsará el botón que nos matará a todos, y lo hará solo porque Jesús les dijo no se preocupen por el mundo, lo esperaré para una vida eterna de gozo permanente. Sufran aquí que en el más allá serán recompensados. Nos pidió que el más acá no importa, lo importante es lo que les espera en el más allá. Dijo dejen este mundo a los políticos, lo que hagan ellos aquí a mí no me importa.

Por eso en Ruanda se mataron un millón de cristianos unos contra otros, en Palestina mueren niños, en Ucrania la población se acaba, las enfermedades y el hambre matan, pero no hay problema, este filósofo dice soportamos a los políticos para llegar a su reino en el más allá.

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