miércoles, 7 de octubre de 2026
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En San Isidro Labrador la basura está al pecho y los ratones ya tienen “residencia”

Basura desbordada y ratones por todas partes preocupan a moradores de SDE.

Por Cinthia Polanco

Santo Domingo Este.– La basura ya no cabe en los enormes contenedores colocados en el residencial San Isidro Labrador, pero el problema, denuncian moradores, no solo está ocurriendo en este residencial.

Explican que el Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE) tarda demasiado en retirar los desperdicios, lo que provoca que, cuando los contenedores se rebosan, la basura permanezca durante largos períodos en el lugar.

Pero esto no solo está ocurriendo en el residencial San Isidro Labrador.

La misma queja se repite en distintos puntos de Santo Domingo Este donde han sido colocados estos enormes contenedores: tardan demasiado en ser vaciados, se desbordan, los desperdicios permanecen acumulados y el entorno termina convertido en un foco de malos olores, líquidos contaminantes y suciedad.

“Mira cómo nos tienes el síndico de nuestro municipio, Dío Astacio”, exclama uno de los residentes al mostrar la situación.

El problema se agrava cuando los desperdicios comienzan a descomponerse dentro y alrededor de los contenedores.

¿Qué sucede? Empieza a salir lixiviado, ese líquido que se desprende de la basura en descomposición, mientras aparecen gusanos, aguas verdosas y fuertes malos olores que terminan contaminando el entorno donde fueron colocados los contenedores.

Entonces, cuando finalmente retiran los desperdicios, el área no siempre es higienizada adecuadamente.

Esto deja nuevamente residuos, líquidos y malos olores en el pavimento, creando un problema que va más allá de la simple acumulación de basura.

La colocación de estos depósitos fue presentada como una solución para el manejo de los residuos sólidos, pero muchos munícipes confirman que ha generado más problemas que soluciones.

Hablan de consecuencias ambientales, sanitarias y hasta de tránsito, debido al tamaño de los contenedores, la acumulación de desperdicios y las condiciones que se generan alrededor de estos.

“Eso lo que da es vergüenza”, expresan los moradores, quienes aseguran que nunca antes habían visto el residencial y su entorno en una situación semejante.

En días pasados, el alcalde Dío Astacio habló de aplicar multas de RD$10,000 a quienes sean sorprendidos lanzando basura en las calles.

Mientras, munícipes preguntan qué ocurre con la basura que permanece acumulada durante días en los propios contenedores colocados por el Ayuntamiento.

Porque una cosa es perseguir al ciudadano que tira basura en la calle y otra, muy distinta, es colocar enormes contenedores y luego tardar demasiado en retirar los desperdicios cuando estos se desbordan.

¿Y las autoridades?

Lo que también llama poderosamente la atención es que Medio Ambiente, Salud Pública y las autoridades de tránsito, pese a las denuncias difundidas en medios de comunicación y redes sociales, hasta ahora no hayan reaccionado ante esta grave situación.

Los moradores advierten que el problema puede terminar provocando una desgracia, tanto por sus posibles consecuencias sanitarias y ambientales como por los riesgos que representa para el tránsito.

De hecho, denuncian que ya se han producido accidentes de personas que han chocado con estas enormes cajas, colocadas en distintos puntos del municipio.

Y mientras las denuncias se multiplican, ninguna de estas tres instituciones parece darse por enterada, como si el problema no existiera.

Ninguna autoridad parece haberse detenido a preguntar qué está ocurriendo allí ni por qué la misma queja aparece una y otra vez donde han sido colocados estos enormes contenedores.

Esta situación ya resulta insostenible y los moradores reclaman al alcalde Dío Astacio una respuesta urgente ante la acumulación de basura, los malos olores y la presencia de ratones que, según denuncian, ya están por todas partes.