Covid-19Destacadas de CiudadOriental.com

Esta es la estrategia de comunicación del gobierno ante la Covid-19: ocultar impacto, admitir y, finalmente, minimizar impacto

Por Robert Vargas
El gobierno dominicano tiende a aplicar la que pudiera ser una peligrosa estrategia de comunicación frente a la pandemia de la Covid-19 y sus distintas variantes.

Por un lado, la administración procura ocultar al país el impacto de la pandemia; luego oculta la penetración de nuevas variantes y, ante la imposibilidad de mantener en secreto la realidad, se ve precisado a admitirla públicamente para luego pasar a minimizar las consecuencias de enfermedad.

Mientras tanto, el gobierno envía señales confusas a la población, que ha decidido tomar las calles, centros de diversión y espectáculos masivos sin ningún tipo de medidas de distanciamiento social, todo con el respaldo estatal, que insiste en privilegiar el mercado por encima de la salud.

Así, las autoridades comenzaron a ocultar los datos reales sobre el impacto de la pandemia, mientras arrasaron con las restricciones abriendo el país por completo al mercado.

Luego, ocultaron que en el país estuvieran circulando las variantes delta y ómicron de la Covid-19 y solo lo admitieron cuando, desde el exterior, llegaron noticias de que viajeros procedentes de República Dominicana fueron puestos en cuarentena tras confirmar las autoridades sanitarias de otras naciones que en RD estaba presente la ómicron.

De su lado, el Ministerio de Salud dominicano ha adelantado que no serán impuestas restricciones a la circulación de personas, pero el presidente Luis Abinader convoca de urgencia al gabinete de salud para decidir qué hacer ante la gravedad de la situación.

A la vez, en las calles, ya la mayoría de la población no usa mascarillas y los centros de diversión lucen repletos de clientes lo que ha disparado los contagios.

Así las cosas, el país parece encaminarse hacia un futuro incierto con la realidad golpeando duro a la población, pero las autoridades haciendo uso intensivo de la propaganda para que el mercado siga abierto, aunque cada día a los cementerios lleven más cadáveres como resultado del incremento implacable de la pandemia.

En pocas palabras, una cosa es la que se dice, y otra muy distinta la que ocurre en las calles, los hospitales y en los cementerios.

Compartir:
  • 10
    Shares
Botón volver arriba