Opiniones

Hagamos de Santo Domingo Este una nueva ciudad

«Ahora bien, si se quiere hacer una nueva ciudad, y al mismo tiempo complacer las apetencias de todos los compañeros que nos rodean, y por otro lado complacer suplidores e inversionistas voraces , entonces las cosas no pintan bien».

Por Dío Astacio
Ya he visto por algunas esquinas las fotos de mi amigo Alfredo Martínez, a quien le deseo todo éxito en su labor de intentar recomponer el desastre que le dejaron, desastres que denunciamos y advertimos una y otra vez pero que él mismo dijo que no, que él continuaría toda la obra…

Todo el dinero que se debe, mas lo que falta por descubrirse en nuestro ayuntamiento, son de los retos que no dejan avanzar aún al gerente  más experto. Ahora bien, si se quiere hacer una nueva ciudad, y al mismo tiempo complacer las apetencias de todos los compañeros que nos rodean, y por otro lado complacer suplidores e inversionistas voraces , entonces las cosas no pintan bien.

Lo primero que debo decir es que como ciudadano de esta ciudad me rehúso a aceptar como normal, ver la foto de un alcalde por todas las esquinas diciendo que esta trabajando. Es bueno entender que los alcaldes somos contratados para eso para trabajar, y cuando ponemos un letrero con nuestra foto estamos gastando dinero de este municipio para promover nuestra figura personal y eso es un tipo de política de tres décadas atrás, que mas que llamar la atención a favor, indigna a todo aquel que piensa aun mínimamente. Ya vivimos en un mundo con cientos de herramientas tecnológicas y de niños que usan celulares iPhone 7, tablas, et

c. Y ya la gente no tolera las practicas de un pasado reciente.

Nuestra ciudad tiene cientos de desafíos, empezando por la basura. Planteamos en nuestra campaña que recogeríamos la basura a una hora especifica en cada sector de la ciudad. Esto es posible, pero este no es un plan tan simple como decirle a las personas por la radio. Hace falta integrar a las escuelas, profesores, estudiantes, sindicatos, universidades y hacer un campañas de colaboración masiva donde toda la ciudad se dirija en una dirección, la dirección, conciencia ciudadana, mas que la de recoger basura, hay que hacer que la gente sea responsable por sus actos, que los niños convenzan a sus padres no tirar basura en las calles, proveer de herramientas a la gente, pedir el apoyo externo de cientos de ciudadanos que tienen camiones y vehículos dispuestos a colaborar, para tener una ciudad limpia. Ahora bien, esto no puede hacerse encumbrado en una tercera planta y saliendo a la calle rodeado de 20 seguridad que no  noss dejan acercarnos a la gente. Para ello hay que ganarse el cariño de la población, el respeto de los empresarios y la colaboración de todos y por lo visto mi amigo esta rodeado por un partido, compañeros y gente que no lo van a dejar avanzar en esa dirección.

La basura se conecta con la responsabilidad de nuestras juntas de vecinos de ser parte importante de este sistema. Sin las juntas de vecinos, la ciudad es ingobernable. Sin embargo lejos de empoderar nuestras juntas de vecinos, la persona que dirige ese departamento, se atrevió a agredir y abofetear a un munícipe de esta ciudad, algo insólito. Esta no es la forma de construir una ciudad. Si el alcalde no se sienta con los presidentes de juntas de vecinos y en cambio manda a gente que, mas que buscar el bienestar común, usen las juntas como comités de base de algún partido y traten a sus presidentes como empleados subalternos, el futuro de nuestra ciudad no se vislumbra muy exitoso.

Las sesiones improductivas y dirigidas a los aspectos administrativos y burocrático dejan fuera el enfoque en la construcción de una ciudad digna. Pudimos observar la agenda de la próxima reunión de la sala, sin lugar a dudas, que tiene mas de 20 puntos para concretarse, lo cual es técnicamente imposible. Esto no produce nada, a pesar de advertirse y hasta rogarse que hayan dos sesiones mensuales los regidores del alcalde se opusieron, y declararon una sola reunión al mes, en una ciudad que el mismo alcalde pide que sea declarada en estado de urgencia dígame usted si eso tiene algún sentido.

Como pastor, soy un ente de integración no un opositor ciego, y mi único deseo, siempre a la distancia, es cooperar para que tengamos una ciudad en la que nuestros hijos puedan salir a las calles y jugar sin el riesgo de ser violados, atracados o atropellados por un motor. Sin embargo, no sentimos que haya en manera alguna el interés de construir una ciudad, en la que estemos orgullosos de vivir.

¿Dónde esta nuestro plan para el deporte? ¿para la agricultura? ¿ para el turismo? ¿para la mejoría en el salario de la gente de esta ciudad?

¿Dónde está el planteamiento del transporte, del orden ciudad? ¿Donde están la reuniones con los empresarios para oír sus necesidades y promover sus empresas fuera de esta ciudad, como ya lo ha hecho su homologo David Collado? ¿Cómo vendrán mas turistas a SDE? ¿cuando instalaremos un conservatorio de música? ¿cuándo trabajaremos con nuestros discapacitados?
¿Donde está el propósito de construir una ciudad.?

¿Donde están nuestras universidades,? ¿Cómo vamos a integrar los dos institutos tecnológicos mas avanzados del país, Itlas y Instituto Tecnológico de San Luis, a cada sector de SDE con transporte organizado y económico que permita a nuestros jóvenes aprovechar las bondades de la ciudad?

Invoco a Dios para que le otorgue sabiduría al alcalde y podamos tener en SDE la ciudad en la que merecemos vivir, fuera de las Carlas Masiel, de los asesinatos de regidores, los constantes atracos, de la basura hasta el cuello.

Es nuestro deseo ver que nuestra ciudad avance, por ello estamos súper preocupados por el rumbo que se le está dando a este municipio y canto a voces, hagamos una Ciudad.

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