
Por José Bujosa Mieses
Como el crimen no prescribe, levanto mi voz en este 61 aniversario del magnicidio del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina para solicitar a la procuradora general de la República Mirian Germán reabrir los expedientes de los crímenes y desapariciones de – dominicanos asesinados y desaparecidos sin dejar huellas de sus restos en los regímenes de Trujillo y Balaguer.
Si queremos combatir la impunidad no podemos ser cómplice de ella haciéndole culto al silencio y al olvido.
Pongamos a prueba el Ministerio Público que encabeza la magistrada Mirian Germán para que reabra los expedientes de los casos de los dominicanos asesinados y desaparecidos durante los gobiernos de Rafael Leónidas Trujillo Molina y Joaquín Balaguer.
Son decenas los asesinados y desaparecidos que sus restos fueron lanzados al mar o enterrados en fosas comunes. Como fueron los casos de Rafael Mieses Peguero (Cucuyo), los de la raza inmortal, los héroes de la hacienda María, Pedro Livio Cedeño, Salvador Estrella Sadhalá, Huáscar Tejeda, Pimentel, Roberto Pastoriza, Luis Manuel Cáceres Michel, Modesto Díaz, los de los soldados José Manuel Nuñez Nuñez, Wenceslao Taveras (Martín), Jorge Taveras (asesinados por Ranfis por pertener a la custodia del Gral. Pupo Román), los mártires de Las Manaclas, con Manolo Tavarez Justo a la cabeza, asesinados luego de deponer las armas, y los del balaguerato: Guido Gil, Henry Segarra Santos, Rafael Guillén, Oliver Méndez, Francisco Alberto Caamaño Deño, Lalane José entre otros. .
Narciso González
Quiero hacer énfasis en el caso más reciente, el de Narciso Gonzáles (Narcisazo), que acaba de cumplir, el pasado jueves 28 años de su secuestro y desaparición con él se repite la misma historia de impunidad. Sus familiares y amigos tan pronto se dieron por desaparecido se formó una Comisión de la Verdad encabezada por su viuda Altagracia González, el doctor Tomas Castro, Mario Suriel Rafael Domínguez, sacerdote Alberto García, José Bujosa Mieses.
La Comisión realizó una profunda investigación sobre el hecho produciendo un primer informe que daba cuenta de todos los pormenores que dieron origen al secuestro y desaparición del profesor Narciso González luego de pronunciar un discurso el 26 de mayo de 1994 en el Alma Mater de la UASD donde denunciaba el fraule electoral cometido en los comicios del 16 de mayo de ese año en la que fue reelecto el presidente Joaquín Balaguer.
Muy a pesar de las evidencias reveladas en ese informe que implicaba a agentes de seguridad del gobierno y a militares activos en posiciones de alta jerarquía en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional y ante la indiferencia de las autoridades de asumir con responsabilidad la investigación del hecho, la comisión decidió hacer una petición a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que levantara una investigación al respecto ya que se trataba de una violación flagrante a los derechos humanos.
Esta comisión asumió el caso abriendo el expediente número 11.304 y luego de varias solicitudes al gobierno para responder las graves denuncias sostenida en el informe de los comisionados de la verdad, este se mantuvo indiferente a sus peticiones de informes oficiales sobre el caso como a una visita al país para proceder a la investigación en el lugar de los hechos.
La última respuesta oficial a estas solicitudes fue la del pasado 19 de septiembre de 1994 en la que le dice a la comisión de la OEA que ‘’el gobierno expresa su preocupación por la desaparición de Narciso González’’ y que las autoridades dominicanas estaban en su búsqueda. Otras de su respuesta fueron: «todas las fuerzas vivas del país están en búsqueda del Dr. González» y lamentando que «se agotaran todos los recursos necesarios para una pronta y feliz respuesta del caso».
Finalmente, la Comisión de la OEA toma la resolución de ponerse ‘’a disposición de las partes, a fin de someter el caso a un procedimiento de solución amistosa, fundado en el respeto de los derechos humanos reconocidos en la Convención Americana. A tal efecto, se otorga el plazo de noventa días para que las partes comuniquen a la Comisión si están dispuestas a someterse a dicho procedimiento.’’
Propuesta de ‘’solución amistosa’’ que los familiares y la Comisión de la verdad rechazaron. Luego de varios años de ‘’indiferencia, complicidad e impunidad de las autoridades judiciales que desaparecieron los expedientes del caso, este vuelve a ocupar un espacio importante en la opinión pública tras la elección a la presidencia de Leonel Fernández y la designación por parte de este del doctor Moreno en la fiscalía del Distrito Nacional quien asumió con responsabilidad el caso y que finalmente le costó el puesto cuando tomó la decisión de citar al doctor Balaguer a su despacho para ser interrogado sobre la desaparición de Narciso González. Cita que el doctor Balaguer no atendió y que finalmente le costó el cargo a Guillermo Moreno por irrespetar la advertencia del presidente Fernández de que ‘’no tocara esa tecla’’.
No obstante, los familiares de Narciso González recomendando que fueran investigadas las personas que fueron nombradas por él en la revista y en el discurso, es decir, “Manuel Guaroa Liranzo, Aníbal Páez, Juan José Arteaga, Rafael Bello Andino, Ramón Pérez Martínez” así como las que eran jefes de la Policía, la Fuerza Aérea y el Ejército al momento de la desaparición del Profesor.
También el capitán de corbeta Luis Rafael Lee Ballester, el ex raso Miguel E. Bonilla Faña, el ex mayor Viriato Alcides Brito Pillier y los nombrados Manuel Vanegas, Claudio de los Santos, el mayor Olimpo Cuevas Acosta y el coronel piloto Reyes Bencosme. Además, que fueran procuradas las declaraciones del doctor Joaquín Balaguer quien dijo públicamente que éste era “un crimen difícil de resolver” en momentos en que aún no se daba por muerto al doctor Narciso González.
La mayoría de estas personas fueron interrogadas, pero finalmente, como no había voluntad política el caso fue engavetado en los tribunales y los gobiernos sucesivos a pesar de la insistencia de los familiares y amigos de que fuera reabierto nadie se interesó por ello.
El pasado 26 de mayo una comisión de familiares y amigos de Narciso González solicitaron una cita a la procuradora Mirian Germán para solicitarle la reapertura del expediente. Esta manifestó su interés de recibir a los comisionados el próximo martes. Esperamos que el Ministerio Público Independiente reabra de nuevo el expediente del secuestro y desaparición del profesor Narciso González (Narcisazo).
Se hace necesario, hoy más que nunca, de la creación mediante decreto del Poder Ejecutivo o por ley de la creación de una Comisión de la Verdad que abra una investigación profunda sobre las desapariciones y asesinatos de los referidos casos. Ojalá que Mirian Germán sea receptiva a este clamor de justicia y reabra estos expedientes atendiendo al dicho de que el crimen nunca prescribe. Igual llamado hago a los jóvenes legisladores que dignamente nos representar en la cámara de Diputados, José Horacio Rodríguez, Antonio Medina y Juan Dionisio Rodríguez Restituyo, entre otros para que presenten un anteproyecto de ley que crea la Comisión de la Verdad. De esta manera se irán conociendo y castigando los crímenes que por decenas de años la justicia y los gobiernos insensibles mantienen bajo el manto oscuro de la impunidad.
