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La verdad no es difamación

Por Enrique de Leon

Por Enrique de Leon

Vocero del Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC

Les comunico que en la tarde del día de ayer, martes, 3 de octubre de este año 2023, recibimos un acto de advertencia y requerimiento de rectificación remitida por la empresa de Punta Catalina y por su vicepresidente, Celso Marranzini, en el que me conminan a desmentir las denuncias sobre la contaminación y las fallas estructurales de estas plantas de carbón en un plazo de tres días, bajo la amenaza de ser sometido ante los tribunales por difamación.

De inmediato hemos enterado de esta situación a los organismos internacionales como el Comité de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, en Ginebra, Suiza, el Parlamento Europeo, en Bruselas, Bélgica, y la Federación Internacional de Derechos Humanos, FIDH, igualmente con sede en esa ciudad.

Estos organismos acogieron recientemente una delegación que los visitó conformada por representantes de la Coalición Por la Defensa de la Salud y el Medio Ambiente de la provincia Peravia, del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, INSAPROMA, y por el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, y en ocasión de esta visita, expresaron públicamente su preocupación por la contaminación letal de Punta Catalina, recomendando al Estado dominicano adoptar medidas que protejan la salud de la población, especialmente de la infancia que es el sector más vulnerable ante estos impactos.

Al transmitir la información de este acto lo hemos calificado de intimidante y de represalia por nuestra lucha de más de nueve años para proteger a la población de los estragos de esta contaminación y de otros impactos negativos de Punta Catalina, y particularmente, por las denuncias que en estos momentos nuestras organizaciones han logrado colocar exitosamente ante estos organismos internacionales.

Este acto es además un atentado contra la libertad de expresión y de difusión del pensamiento y un intento de impedir el libre debate científico en nuestra sociedad.

Verdad apoyada en dos estudios

Lo que la empresa Punta Catalina y el señor Marranzini nos demandan en este acto es imposible de cumplir, además de ser una petición ridícula y completamente absurda.

No podemos desmentir una verdad que está apoyada en dos estudios científicos. El primero de los estudios consistió en una investigación realizada por las comunidades más directamente afectadas por la contaminación de Punta Catalina, apoyadas por un equipo científico del país, todos académicos de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, y por entidades científicas y académicas de los EUA y de Europa. Este estudio se publicó en un libro que ha sido ampliamente difundido en todo el territorio nacional y en la comunidad científica internacional a través de una edición Web.

El segundo de los estudios es la Auditoría Técnica Forense realizada por la empresa estadounidense Sargent & Lundy, contratada por el Estado dominicano a través de licitación pública internacional. En el informe de esta auditoría publicado en marzo de este año 2023, se detectan 51 tipos de diferentes fallas técnicas, de las cuales el 55% de las mismas poseen el riesgo de ocurrir entre un nivel medio y alto, y el 65% de estas fallas de ocurrir tendrán un impacto entre un nivel medio y alto.

Una parte de estas fallas estructurales radican en áreas y sistemas de las plantas que han incrementado de forma muy significativa la contaminación propia de la generación eléctrica basada en carbón, como han sido los daños sufridos desde el inicio de las operaciones en los sistemas AQCS y FGD, responsables de neutralizar el sulfuro, filtrar los gases ácidos y retener las microparticulas.

Igualmente, la carencia de los filtros adecuados para tratar las aguas residuales industriales vertidas al entorno y el no funcionamiento de la correa transportadora de carbón desde el puerto a los almacenes. Estas fallas han tenido un impacto negativo tanto en tierra como en el lecho marino.

La verdad imposible de ser negada es que Punta Catalina contamina a través de sus emisiones aéreas generando una contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia que afecta la provincia Peravia, el resto del país en dirección oeste, a todo Haití y alcanza la costa este de Cuba y Jamaica.

También Punta Catalina ha depositado hasta la fecha más de 600 mil toneladas de cenizas tóxicas al aire libre en cuatro grandes montañas, en el batey San José, en el distrito municipal de Catalina, una de las cuales está cubierta con una membrana de plástico y tierra, que amenazan con contaminar las aguas superficiales y subterránea de la zona, incluido el acuífero de Valdesia. Es imposible negar la existencia de estas montañas de cenizas tóxicas y su pésima disposición en el lugar en el cual han sido depositadas.

Por efecto de los impactos de las emisiones áreas, de las montañas de cenizas tóxicas y de los vertidos de aguas residuales industriales, la producción agropecuaria de la zona ha sido gravemente afectada, así como la salud de la población, principalmente de la infancia.

Otro impacto que está a la vista de todo el mundo es la inundación del mar en el lado oeste del largo espigón del puerto de Punta Catalina que hizo desaparecer la playa de Sabana Uvero de Paya, destruyendo propiedades, terrenos agrícolas y la carretera que corría paralela a esta playa. Este espigón desvía las corrientes marinas hacia la costa. En esta zona ha desaparecido la vida marina dejando a los pescadores y a sus familias sin sustento.

Odebrecht es responsable de las fallas de Punta Catalina

La auditoría técnica forense responsabiliza a Odebrecht y a sus socios Tecnimont y el Grupo Estrella de estas fallas y advierte que éstas ponen en peligro la seguridad del personal que labora allí y a los propios equipos.

Al respecto la auditoría dice:

“La pregunta (de alto nivel) formulada por la gerencia de CDEEE fue: “¿Obtuvimos lo que pagamos?” Teniendo en cuenta el costo de diseño y construcción de la central Punta Catalina esta es una pregunta razonable. Sin duda, esta pregunta está impulsada por el hecho de que, aunque las unidades parecen funcionar adecuadamente, la planta ha estado plagada de sistemas y estructuras que no se completaron adecuadamente y/o funcionan con una confiabilidad menor a la deseada; evidencias de deterioro prematuro; acceso limitado a equipos instalados para inspección, mantenimiento y reparación; y un sistema de detección y protección contra incendios que podría caracterizarse como incompleto. Los disparos de unidades y la interrupción forzada son evidencia adicional de problemas potenciales que pueden ser causados por deficiencias en la construcción, prácticas inadecuadas de operación y mantenimiento o ambas”. (Ver Página 2 del Entregable número 2 del Informe de auditoría).

“Nuestra revisión de algunos de estos elementos reveló que la mayoría de los elementos identificados por la CDEEE/OE que afectan al cronograma o la calidad en general fueron causados por las acciones del Consorcio y no por fallas en los equipos o deficiencias en el diseño”. (Ver Página 24 del Entregable número 2 del Informe de la auditoría).

“(…) Sin embargo, en nuestra revisión hemos observado algunos de los medios, métodos y control de calidad del Consorcio difieren de las mejores prácticas de la industria y que estas variaciones pueden presentar riesgos futuros para el rendimiento, confiabilidad, disponibilidad y la vida útil de la planta”. (Ver Página 69 del Entregable Número 2 del informe de la auditoría).

Durante los últimos años las unidades de Punta Catalina han salido frecuentemente de servicio en las más de las veces de forma imprevista y abrupta. El Órgano Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado, SENI, informó el 17 de febrero de este año 2023, que las generadoras que más han salido de servicio y por el mayor tiempo, han sido las plantas de Punta Catalina, precisamente a causa de estos fallos detectados por la auditoría.

Según este reporte, las unidades de Punta Catalina, en el año 2022 tuvieron 23 eventos de un total de 62 reportados, en el año 2021, 18 y en el 2019, respectivamente 31 y 32 eventos.

Autoincriminación de Marranzini

El señor Marranzini en varios programas de televisión y de radio se ha jactado de decir que estas fallas ya no existen porque su administración las ha reparado. Eso confirma por un lado los hallazgos de la auditoría técnica pero por el otro, estas declaraciones son una autoincriminación de que ha usado dinero del pueblo dominicano para reparar fallas que son de la exclusiva responsabilidad del consorcio constructor, encabezado por Odebrecht.

Esto quiere decir que el consorcio constructor de Punta Catalina cometió una estafa al entregar una obra con numerosas fallas estructurales en sistemas y áreas principales de estas plantas y que el señor Marranzini y el resto de la gerencia en vez de someter a la justicia a Odebrecht y a sus socios, utilizaron dinero del Estado y del pueblo para reparar estas fallas después de haber dejado de ejecutar la garantía depositada para estos fines.

La verdad es que Odebrecht y sus socios han gozado de impunidad, pese a que hace varios años que esta empresa rompió el acuerdo de lenidad que la amparaba de la persecución penal.

Por este acuerdo debía de haber pagado al Estado dominicano US$184 millones en compensación de sus actos de corrupción, y solo ha pagado US$60 millones, adeudando US$124 millones que nunca pagará porque se declaró en quiebra. Al romper Odebrecht este acuerdo, el Ministerio Público puede perseguirla penalmente como si nunca hubiese existido el acuerdo.

Sin embargo no ha sido así. Odebrecht no ha sido perseguida por sus crímenes y es quien manda en Punta Catalina. El señor Marranzini como toda la gerencia son muchachos de mandados de este emporio. La mayor prueba de la impunidad y del poder que detenta Odebrecht en Punta Catalina es que aún hoy en día no ha entregado los códigos del software que controla las funciones y operaciones automáticas de estas plantas.

Con este acto, el señor Marranzini no va impedir que sigamos denunciando la contaminación y las fallas estructurales de Punta Catalina, y los graves riesgos que ambos suponen para la población, para los trabajadores y los equipos de esta Central. Tampoco evitará que denunciemos y actuemos en contra de la corrupción del consorcio constructor y de su actual estafa amparada por la gerencia de Punta Catalina.

Continuaremos apoyando el reclamo de la provincia Peravia de que se establezca una Mesa de Diálogo y Concertación para que Punta Catalina de forma transparente y en consenso con las comunidades, reduzca los niveles de contaminación, repare los daños causados e indemnice a las víctimas, y se comprometa a aportar recursos para el desarrollo sostenible de la provincia.

El señor Marranzini nos acusa de difamar a Punta Catalina. Se le olvidó que miles de personas marcharon por las calles del país durante tres años consecutivos coreando a todo pulmón “Punta Catalina, cuerpo del delito”. Señor Marranzini, la verdad no es difamación, es la verdad.

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