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Licey, un pie fuera: es ganar hoy o hacer las maletas en la Serie del Caribe

Hora de la verdad para unos Tigres contra la espada y la pared; el calendario no concede tregua

Por William Perdomo para Ciudad Oriental
Los Tigres del Licey llegan al crucial choque de esta tarde contra Curazao con el agua al cuello en la edición número 66 de la Serie del Caribe, Miami 2024. Tras la dolorosa derrota del domingo ante México por 9-1, el margen de error de los felinos en el torneo se ha reducido a su mínima expresión.

Con idénticos registros de 2 victorias y 2 fracasos, tanto azules como curazoleños se juegan esta tarde (4:30 pm) buena parte de sus opciones de clasificar a las semifinales del clásico caribeño.

El que salga derrotado verá seriamente comprometidas sus aspiraciones debiendo prácticamente jugársela el miércoles ante el invicto Panamá (4-0) a una carta y esperando un improbable giro en los resultados.

Ayer los Suns de Curazao vencieron 6-3 a Nicaragua (eliminados), La Guaira de Venezuela 6-1 a Hermosillo de México y Panamá 9-7 a los Caguas de Puerto Rico.

Tras esos resultados la tabla de posiciones del clásico caribeño al día de hoy quedó así:

El representativo de Curazao llega a la cita con un equipo curtido, plagado de veteranos fogueados en las Mayores como lo son Jurickson Profar, Andrelton Simmons, Jonathan Schoop y Didi Gregorius.

Sin embargo, en el día libre del lunes, el cuerpo técnico quisqueyano tuvo tiempo para recapacitar y concluir que las estadísticas a veces engañan, especialmente en certámenes cortos donde las pequeñas muestras no siempre reflejan tendencias reales.

Si bien luego de los primeros cuatro juegos los Tigres marchaban segundos en average colectivo (.260), también ocupaban el cuarto lugar en carreras anotadas (12) y el segundo puesto en corredores dejados en bases (28).

En criollo, ha faltado oportunismo ofensivo: de 32 oportunidades con hombres en posición de anotar, el equipo de Gilbert Gómez sólo ha podido concretar 8 veces (.250). En la mitad de sus desafíos han pisado el plato en una única oportunidad.

Y desde la lomita, las cosas tampoco son halagüeñas. La efectividad grupal de 4.00 los coloca quintos entre los participantes del torneo, siendo a la vez el segundo staff más castigado por los bates contrarios (.272).

Pero más allá de fríos números, el contundente revés del domingo ante los Naranjeros desnudó las mismas falencias que persiguieron a los azules durante toda la pasada campaña de la Liga Dominicana de Béisbol (LIDOM): poca consistencia al bate, inestabilidad defensiva y una rotación encabezada por abridores sin profundidad, que ha obligado a los relevistas a asumir una carga superior a sus fuerzas.

Y es que las estadísticas de la temporada anterior no mienten: tanto en la fase regular como la post-temporada, el equipo de los Tigres terminó último en average y slugging colectivos.

Para un lineup con tan poco fuelle ofensivo, el camino hacia el éxito resulta cada vez más empinado.

Significa sencillamente que los azules deben jugar prácticamente sin resquicios, aprovechando cada oportunidad y evitando dar ventajas extras a los oponentes.

De hecho, números en mano, los felinos perdieron todos los desafíos de la pasada serie final ante las Estrellas Orientales cada vez que los verdes se fueron arriba primero en la pizarra.

El crudo diagnóstico indica que nos encontramos ante el mismo Licey irregular y limitado de los últimos meses: uno que debe jugar casi perfecto para mantener los encuentros cerrados y así aspirar a triunfos, dada su comprobada incapacidad para remontar ventajas en contra.

Por eso el duelo de hoy se antoja como una verdadera final, un ahora o nunca para los Tigres en su objetivo de revalidar la corona caribeña que obtuvieron el año anterior en Caracas 2023.

Perder significa quedar en el precipicio de la eliminación cuando apenas estamos en la primera ronda.

Urge una victoria que devuelva la confianza al grupo, que los mantenga con vida en la justa y les permita llegar al cierre del round robin el miércoles con los panameños con posibilidades concretas aún de avanzar a las semifinales del próximo viernes.

De no ganar hoy, lo más probable es que estemos despidiendo anticipadamente a los azules del certamen.

El reloj corre en su contra.

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