Destacadas de CiudadOriental.comEducación

Lo que no dicen las redes sociales ni los misóginos de Kimberly Taveras + Vídeo

Por Robert Vargas
Hacer frente a la misoginia imperante en amplios sectores de la sociedad dominicana no es fácil, pero Kimberly Taveras se enfrenta a ella de la mejor manera: con creatividad y más trabajo.

Ayer sostuve una conversación muy amena con ella. Hablamos de sus proyectos y, de «refilón», tocamos la parte relativa a la maquinaria que monetiza el odio contra las mujeres en las redes sociales.

Kimberly proyecta confianza, esperanza y firmeza. A lo largo de toda nuestra conversación no la escuché quejarse ni una sola vez.

Al contrario, su rostro, refleja a la perfección la belleza de una mujer a punto de dar a luz (tiene casi nueve meses de embarazo, por eso esa «panza» que se le adelanta).

Ella conoce lo que es «venir desde abajo» tras tener una educación hogareña que la ayudó a hablar cuatro idiomas, a ingresar a la Universidad Autónoma de Santo Domingo cuando apenas tenía 16 años, y, de paso, a ser la más  joven  (22 años) Directora (alcaldesa) de un Distrito Municipal, La Guáyiga, en el extremo oeste de la provincia Santo Domingo.

Robert Vargas y Kimberly Taveras
Robert Vargas y Kimberly Taveras

Ella es una profesional de la ingeniería química con una amplitud de mira impresionante.

Hace varios años visitó la ciudad china de Shanghái,  y quedó claramente impresionada por el sistema educativo local y los métodos usados por el sistema chino para descubrir las potencialidades de los escolares.

Y, a decir verdad, cualquiera quedaría impresionado puesto que la República Popular China se ha convertido, en 70 años de historia, en una de las naciones más poderosas del mundo.

Kimberly Taveras, con las banderas la República Dominicana y la República Popular China
Kimberly Taveras, con las banderas la República Dominicana y la República Popular China

Tómese en cuenta que, cuando triunfó la revolución China, bajo la dirección de Mao Zedong (Mao Tse Tung), en 1949, ese gigante asiático era, en algunos lugares, un país con cierto desarrollo capitalista, en otros era feudal y en algunos más era semifeudal.

Hoy, las cosas han cambiado, y la República Popular China ya es otra cosa por lo que, aprender mandarín, es tan importante como el inglés, el francés, italiano y alemán, entre otros idiomas.

La comprensión de esa realidad, y la disposición de Kimberly Taveras para aportar en el crecimiento de la juventud, partiendo desde la niñez, la le animó a fundar, hace tres años, el Colegio Dominico Chino, que está ubicado en el sector de Gazcue, a unos 100 metros del Palacio Nacional, en la avenida Dr. Delgado, entre las avenidas César Nicolás Penson y Bolívar.

Allí, los niños y niñas aprenden el idioma mandarin, y, a lo largo de su trayectoria en el aula, son atendidos por un cuerpo de maestros y maestras que están permanentemente atentos para descubrir cuales son las pontencialidades que tienen los chicos, para estimularlos y, juntos con el hogar, ayudarlos a crecer conforme la realidad de cada uno.

Estos son los 18 acuerdos firmados entre República Dominicana y China

Eso fue parte de lo que ella aprendió en el gigante asiático, y es apenas una parte de lo que se esfuerza en desarrollar en su colegio Dominico Chino.

En esta institución, recibe la colaboración de la embajada de la República Popular China en el país, que le aporta jóvenes maestros y maestras llegados desde el continente. Ellos le enseñan mandarin a los estudiantes, y al mismo tiempo, los visitantes aprenden español.

El espacio del Colegio Dominico Chino está perfectamente distribuido. Posee un laboratorio de Química, donde los chicos aprenden a «descubrir el mundo» realizando experimentos, y otro  de orientado hacia la electrónica. Esto sin contar con la biblioteca virtual a disposición de la matricula estudiantil y del cuerpo profesoral y de una cancha deportiva en el techo.

Kimberly, en este proyecto, ha sabido combinar a la perfección su experiencia en las aulas universitarias, su profesión de ingeniera química, el dominio de cuatro idiomas y su amor por las ciencias, con la experiencia adquirida cuando fue alcaldesa y lo aprendido cuando fue de visita China como parte de un intercambio cultural, hace varios años.

A pesar de su probada capacidad, Kimberly Taveras, afronta el odio a las mujeres que se expresa en las redes sociales por parte de sectores que ganan dinero monetizando ese odio.

Esto explica los motivos por los cuales ella se ha dispuesto, y lo está ejecutando, a llevar por todo el país sus talleres orientados a mujeres para que sean emprendedoras y sean capaces de unirse para tener más logros.

Después de todo, para una mujer lograr el éxito es algo sumamente difícil y, si no tiene un apellido sonoro, y viene de la pobreza, entonces el asunto es peor.

Pero, a pesar de todo, Kimberly ha sabido sobreponerse y, con su ejemplo, demuestra que se puede avanzar, sin importar el odio que destilen algunos contra las mujeres.

El vídeo que acompaña esta nota, sin edición, les muestra a Kimberly Taveras en una faceta distinta y espectacular, en la que muestra que está muy por encima de muchos de sus críticos.

Compartir:
Botón volver arriba