Opiniones

Luís Alberto visto desde otro ángulo.

Por Santiago Mata

Por Santiago Mata

Una vez concluidas las elecciones municipales del pasado 18 de febrero, los partidos políticos se preparan a toda prisa y a contrarreloj para el compromiso del próximo 19 de mayo, fecha en que se habrán de elegir un nuevo Congreso y al próximo presidente de la república para el período 2024-2028.

Durante este período de reordenamiento que se produce a lo interno de cada partido, también se lleva a cabo una agitada labor de estrategia y afinamiento de todos los aspectos que se requieren para ganar unas elecciones, que es el objetivo final de cada organización.

Esa labor de verdadera «carpintería política» incluye importantes movimientos de fichas claves en la estructura de la campaña en aras de obtener los mejores resultados posibles frente al adversario.

En esos afanes andan los tres grandes partidos y sus candidatos, o al menos aquellos con real vocación de conseguir los números suficientes para optar por la victoria en mayo, en los dos niveles en juego, el presidencial y el congresual.

Pero ese no es el tema. Vayamos al fondo.

Observando el comportamiento electoral de los últimos años, por lo menos en el municipio de Santo Domingo Este, hay un detalle que, por más que uno quiera, no pasa por desapercibido.

Se trata de la forma en que se ha ido posicionando el liderazgo genuino de Luís Alberto Tejeda, el excandidato a alcalde del PLD en este municipio, sobre quien se pudo pensar que, una vez terminado el proceso de febrero, lo veríamos sentado en las gradas, contemplando sin mayor interés lo que pudiera suceder en la cancha donde estará en juego el futuro inmediato de su partido, que es el opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Pero ¡vaya sorpresa!

A pocos días de haber salido de ese proceso, ya a mediados de marzo, el PLD anunciaba la designación de Luís Alberto como miembro de su Comité Nacional de Campaña y Coordinador para la Provincia de Santo Domingo para el importante certamen electoral.

Es decir, que el PLD comenzó a ver a Luís Alberto desde otro ángulo.

No se trata del candidato o el próspero empresario, sino de un activo político con todas las condiciones para hacer los grandes aportes que se esperan de la nueva generación de líderes del país.

Eso indica que su partido se dio cuenta a tiempo de que era clave contar con su presencia para asumir una importante función en este período crítico en un territorio de muchas complejidades, como es la provincia de Santo Domingo.

La encomienda de coordinar la campaña en la provincia significa, en primer lugar, un gran reconocimiento al desempeño y madurez política, que recibe Luís Alberto por parte de la alta dirección de su partido.

Y no era para menos.

Luis Alberto se destaca por tener ciertos rasgos en su personalidad que le permiten imprimirle un nuevo aire al PLD, como el temperamento y la Inteligencia emocional necesarios para conectar con la gente, forjar relaciones empáticas y comunicar sus ideas de manera efectiva, elementos indispensables del nuevo liderazgo del siglo XXI.

Debido principalmente a esas características, la carrera de este joven político ha logrado el reconocimiento colectivo de la clase política que ha visto el crecimiento vertiginoso de un nuevo liderazgo, que hasta hace poco tiempo tenía su radio de acción limitado a la circunscripción más pequeña de SDE y que en el transcurso de pocos años ha trascendido hasta colocarlo en un lugar privilegiado del liderazgo del municipio más grande del país.

Al parecer el partido morado no ha dudado en aprovechar esas cualidades, que incluyen su probada capacidad de trabajo y el indudable dinamismo que todos le atribuyen.

De igual manera, Luís Alberto ha dado muestras de tener el tacto político indispensable para sumar voluntades, sabe entregarse en cuerpo y alma al logro de sus objetivos, rasgos que en conjunto le generan la credibilidad y admiración, tanto dentro como fuera de su partido.

Un detalle que probablemente ha incidido determinantemente en la decisión del PLD para darle a Luís Alberto una responsabilidad de esas dimensiones, debe ser su carácter de hombre sencillo, su personalidad, sumados a su simpatía, rasgos que garantizan al PLD un proceso libre de confrontación y tensiones innecesarias, que en definitiva son componentes vitales para mantener la armonía dentro de la organización.

Ahora el PLD ha puesto ese talento al servicio, no ya del territorio del municipio, sino de toda la provincia de Santo Domingo, que representa cerca del 23 % de la población votante, con más de un millón ochocientos mil inscritos, la más grande de todas las provincias, incluido el Distrito Nacional.

Una gran responsabilidad en momentos cruciales.

Así que los 1,300 km² que comprenden Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Guerra, Boca Chica y Pedro Brand serán el nuevo espacio sobre el cual el joven político asumirá la responsabilidad de coordinar las mejores acciones y al mismo tiempo, la gran oportunidad de aportar toda su capacidad en favor de la causa de su partido por conquistar el poder.

Ahí está la importancia de la plaza y lo relevante de la designación con que el Partido de la Liberación Dominicana ha reconocido la carrera política de Luís Alberto Tejeda, a quien, en un tiempo no muy lejano, podríamos estar viendo en un asiento de su Comité Político.

Esta es una muestra del afianzamiento del liderazgo local, que pudiera darse en cualquiera de los partidos políticos y que nosotros hoy saludamos como un avance para Santo Domingo Este.

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