martes, 27 de octubre de 2026
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El triunfo de Lula y las encuestas

Por Alfonso Caraballo
a mayoría de las encuestas dieron a Lula como el favorito en primera vuelta y como se sabe ocurrió lo contrario. Pero esos estudios miden percepciones, simpatías, intenciones y probabilidad de que la gente actúe según dice.
Eso solo se verifica llegado el plazo y la ocasión.

Pensar y sentir de una forma y actuar de otra es tan común como humano. Las vidas de las personas están llenas de intenciones, percepciones y simpatías, sin que eso signifique que actúen siempre en función de estas.

Aquí se amerita un ejemplo, al menos.

Usted puede tener simpatía con la idea de ir a un gimnasio para esculpir cuadritos en su vientre o dotar de mejores atributos a sus glúteos.

Usted percibe que el ejercicio físico disciplinado es la mejor opción para conseguir estos objetivos e incluso, adoptó la decisión de iniciar el lunes una rutina de ejercicios.

Compró la ropa apropiada, pagó la suscripción a un gimnasio y anunció públicamente el compromiso con un nuevo cuerpo esculpido con esmero, pero llegó el lunes y con el lunes los pretextos y las excusas engendraron un después.

Los votantes que le faltaron a Lula en la primera vuelta para ganar no tuvieron las suficientes razones para moverse de sus casas, abandonar el cepo de sus pantallas digitales y el scroll infinito, o la calidez de la atmosfera familiar, para tan solo hacer un microscópico aporte a una decisión que las encuestas le dijeron que ya estaba garantizada: Lula presidente, otra vez.

Pero, cuando esos votantes poco motivados despertaron con la amenaza de ver en la presidencia a Flavio Bolsonaro encontraron en esa posibilidad la razón suficiente para acudir a las urnas e impedirlo.

El triunfo de Bolsonaro en primera vuelta puso sobre la mesa algo que no puso ni Lula, ni Trump, ni Milei, ni Meta, ni las campañas electorales de ambos candidatos y sus costosos estrategas. Puso el miedo a la arrogancia, al odio hecho política de Estado y a la intromisión de la derecha procaz.

La primera vuelta fue tan letal contra Bolsonaro porque mostró su rostro detrás de la careta del marketing y ese cara pudo más que mil discursos.