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Manuel Jiménez ahora humilla a los regidores y a todo su personal + Vídeos

Les arrebató hasta su fiesta de navidad.

Por Robert Vargas
El alcalde del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, Manuel Jiménez, no pierde ninguna ocasión para humillar a los regidores. Pero ahora, sencillamente, el tipo de «se pasó» y ha humillado no solo a los regidores, sino a todos los empleados de este ente.

¿Cómo lo hizo?

Sencillo. Manuel Jiménez no solo hizo lo que le vino en ganas con el presupuesto municipal y se quedó sin fondos para pagar los sueldos de los empleados desde octubre hasta diciembre, sino que, además, también engulló los fondos presupuestados y destinados para que los regidores y sus empleados, más de 110, hicieran su tradicional fiesta navideña.

Jiménez se ocupó de acabar con esa tradición que servía para que los empleados y empleadas del Concejo, todos unidos, participaran de una fiesta en conjunto, como si fuera una familia.

Se trataba de una jornada en la que todo el personal, desde barrenderos, choferes, personal del servicio, secretarias y otros integrantes del personal esperaban para compartir.

Ese día, la Presidencia del Concejo preparaba regalos para todos los asistentes y le rifaban electrodomésticos y hasta motocicletas.

Además de esto, el Concejo contrataba un par de agrupaciones musicales para amenizar la fiesta en la que bailaban todos y todas.

 

Aquello daba gusto. Incluso, no faltaba algún regidor pretendiendo dar lecciones a alguna de sus colegas de cómo bailar bachatas.

En todo esto no quedaba atrás la denominada «Hora Loca», durante la cual la vergüenza era colocada a un lado.

Sin contar con que los regidores y regidoras aprovechaban para llevar a sus respectivas parejas para disfrutar del momento.

¿Qué sucede ahora?

Bueno, lo que sucede es que el presidente del Concejo, Franklin Marte, y otros funcionarios se implicaron en la organización de la fiesta de fin de año de todo su personal.

Todo iba bien hasta que llegó el momento de contratar un salón de un hotel de acuerdo a lo presupuestado.

Sin embargo, justo en ese momento, se aparece Manuel Jiménez y le lanza una pasta de jabón al «sanconcho», y le dice que no hay dinero para esa fiesta.

En su lugar, el alcalde decidió que esa fiesta rumbosa y tumultuosa sea hecha en la bella residencia de Angelita, quien es una funcionaria del ASDE y la esposa del dirigente perremeísta Tony Rodríguez.

Es indudable que esa vivienda es bellamente decorada por doña Angelita, pero carece de condiciones para reunir a todo el personal del Concejo de Regidores, y a los Directores del ASDE, como pretende Manuel Jiménez.

Se trata entonces de una nueva humillación del alcalde a los regidores, y  no se descarta que ahora trate de convencer a la población de que sería «un gasto innecesario», a pesar de que todo estaba presupuestado.

Es más, es la primera vez en la historia del ASDE que la fiesta de los regidores y su personal es convocada no por el presidente del Concejo, sino por la alcaldía.

Una humillación más para los regidores, algo ya común en la conducta del alcalde.

Los más humillados

Aparte de todo lo dicho arriba, quienes resultarán más humillados serán los regidores de la oposición y sus empleados, que son compelidos a ir a celebrar una fiesta navideña en la residencia de dos dirigentes del Partido Revolucionario Moderno.

Anteriormente, todas las fiestas de los concejales y su personal fueron hechas en lugares neutrales (un club, un hotel..), pero nunca en la casa de dos dirigentes del partido en el gobierno.

Estaría por verse si el conjunto de regidores permitirán esta nueva humillación, no por tener que ir a la hermosa residencia de doña Angelita, sino por ser despojados hasta de su propia fiesta por el alcalde Jiménez.

Definitivamente, estamos cambiando.

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