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Las protestas que comenzaron en París y se extendieron por varias ciudades francesas derivaron este sábado en una ola de saqueos y vandalismo contra edificios estatales y establecimientos comerciales, especialmente tiendas de marcas de lujo, alta costura y tecnología.
La violencia, que comenzó en el ámbito estudiantil, cobró un nuevo cariz con el correr de las horas y se extendió a otras ciudades importantes del país, donde los saqueos se convirtieron en el principal foco de atención.
Videos difundidos en redes sociales muestran destrozos masivos en exclusivas zonas comerciales de París, Marsella y Lyon, donde grupos de manifestantes irrumpieron en boutiques y robaron mercancía de forma violenta.
Entre los blancos afectados se encuentran las tiendas de Hermès en Marsella, donde los saqueadores destrozaron los aparadores y robaron mercancía, dejando esparcidas las icónicas cajas naranjas de la firma.
Las boutiques de Louis Vuitton y Dior también sufrieron daños severos en sus vitrinas y mobiliario, mientras que las tiendas de Apple y Rolex reportaron pérdidas millonarias.
El histórico complejo Galeries Lafayette, epicentro de las compras de lujo en París, también fue blanco de agresiones y robos.
