Destacadas de CiudadOriental.comOpiniones

¿Qué pasa en Nicaragua?

Por Juan López
Aun cuando “leemos con pinzas” las informaciones (contaminadas con mentiras y medias verdades) que nos ofrecen los medios de comunicación y redes sociales sobre la situación económica, social y política en Nicaragua, con sincera preocupación nos preguntamos  ¿realmente, qué está pasando,  en  Nicaragua?

En el panorama económico, social y político de la actual Nicaragua sobresalen estos importantes indicadores:

La situación socio-económica de Nicaragua se mantiene estancada. En América Latina es uno de los países menos desarrollados  y el segundo más pobre, después de Haití. El desempleo y la pobreza se mantienen en niveles similares a los que exhibía Nicaragua durante la dictadura de la dinastía de los Somoza, contra quienes se cristalizó la Revolución de 1979.

Del 6.5 millones de nicaragüenses,  más del 14 % forma parte de siete diferentes poblaciones de  indígenas que todavía sufren los rigores de la exclusión socio-económica y cultural.

Luego del aplaudido triunfo de la Revolución, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha tenido control del gobierno nicaragüense por más de 25 años,  con Daniel Ortega, siempre en calidad de principal líder y presidente. En el actual período gubernamental (2017-22), su esposa Rosario Morillo, le acompaña como vicepresidenta.

Esa mutual, Ortega—Morillo, ya fue, oficialmente, proclamada por el FSLN candidatos para la quinta reelección en los comicios generales a efectuarse el próximo 7 de noviembre.

Mientras tanto, faltando tres meses para dichas elecciones,  varios dirigentes de los partidos de oposición enfrentan dificultades para realizar sus actividades proselitistas y han sido privados de libertad  7 de sus precandidatos.  Incluso, el Consejo Superior Electoral (CSE) suspendió, recientemente,  al Partido Alianza Ciudadanos por la Libertad, impidiéndole participar  en el proceso electoral.

Es decir, todo parece indicar que la septuagenaria pareja Ortega—Morillo, con 76 y 70 años de edad, respectivamente, prácticamente, serán los verdaderos candidatos para dichos comicios, en base a argumentos que, importantes sectores de  la comunidad internacional, consideran que son pretextos espurios y antidemocráticos.

En atención a esa preocupante situación política nicaragüense, nos identificamos con los sectores progresistas de la comunidad internacional que apoyaron la revolución sandinista y quiere un próspero futuro para ese empobrecido país, en función de lo cual exhortamos a poner en  libertad a los precandidatos presos, a permitir la libre participación de los partidos de oposición para lo cual, el CSE y el gobierno tienen que garantizar el respeto a los derechos políticos de la oposición.

También aspiramos a que el próximo proceso electoral se desarrolle en forma pacífica, equilibrada,  con total transparencia y se respete la voluntad popular que se exprese a través del voto.

Así, y solo así, Nicaragua retomará el camino de progreso, modernidad, bienestar social y apego a la institucionalidad democrática, por lo  que tanto han sufrido y luchado  los nicaragüenses para honrar las memorias de los insignes patriotas Rubén Darío y Augusto César Sandino. ¡Ojalá, los auténticos líderes sandinistas así procedieren!

Compartir:
Botón volver arriba