sábado, 27 de junio de 2026
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Reseña de la rueda de prensa del presidente Nicolás Maduro

Por Maribel Núñez
l presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, ofreció este lunes una amplia rueda de prensa internacional desde Caracas, con la presencia de medios nacionales y más de tres
centenares de corresponsales de más de cien países, que estuvimos tanto presencial como
conectados digitalmente. Desde el inicio, el mandatario mostró un gran dominio de la historia
venezolana, evocando con orgullo al Libertador Simón Bolívar y a todos los hombres y mujeres que
entregaron sus vidas por una patria libre. Con referencias a las luchas independentistas y a los pueblos
originarios, resaltó la trayectoria de resistencia de Venezuela frente a los intentos coloniales e
imperiales a lo largo de los siglos. Incluso ofreció una panorámica cultural y geográfica de Caracas y
sus montañas, recordando que el Cerro El Ávila, nombre de herencia colonial, hoy se nombra con
dignidad decolonial con el nombre originario como Waraira Repano, la montaña sagrada que protege
a los pueblos de la mar.

Uno de los ejes principales de su intervención fue la denuncia de la amenaza militar de Estados
Unidos, a la que calificó como la más grave en un siglo para el continente. Advirtió que ocho buques
de guerra y un submarino nuclear rodean las costas venezolanas con más de 1,200 misiles apuntando
a las cabezas de los venezolanos, lo que comparó con la Crisis de los Misiles de Cuba en 1962. Señaló
que esta situación constituye una violación flagrante del derecho internacional, prohibida tanto por la
Carta de las Naciones Unidas como por el Tratado de Tlatelolco, que declara a América Latina y el
Caribe como zona libre de armas nucleares. “Se trata de un acto inmoral, criminal y absolutamente
ilegal”, expresó.

El mandatario aseguró que más del 90 % de los venezolanos rechazan cualquier agresión extranjera y
recalcó que “ante la máxima presión, nuestra respuesta es la máxima preparación para defender la
soberanía”. En su repaso histórico, recordó el apoyo decisivo que Haití brindó a la independencia de
Venezuela: “Pétion le dio los barcos y 6,000 fusiles que todavía le debemos a Haití”. “Venezuela tiene
una deuda eterna con Haití, que nunca se borrará de nuestra memoria histórica”, recalcó.

Citó además en dos ocasiones al expresidente y escritor dominicano Juan Bosch: “Quien revise el libro
“De Cristóbal Colón a Fidel Castro, el Caribe, Frontera Imperial”, podrá ver todos los episodios de la
invasión y la colonización del siglo XVI, XVII y XVIII, así como las luchas por la independencia”. Maduro
subrayó que una situación como la actual no se había visto antes, advirtiendo que hoy la “mafia de
Miami” ha tomado el poder político de la Casa Blanca y del Departamento de Estado, imponiendo su
visión extremista sobre la política exterior estadounidense hacia América Latina.

El presidente Maduro también denunció el papel del senador Marco Rubio, a quien acusó de
imponerse sobre el propio Donald Trump y de dictar la política hacia Venezuela como si fuese
presidente. Según dijo, Rubio busca arrastrar a Estados Unidos a un conflicto que tendría
consecuencias históricas: “Quieren manchar las manos de Trump con sangre latinoamericana y
caribeña. Quieren que el apellido Trump quede manchado de sangre para siempre”.

En contraste, destacó el papel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),
que en su más reciente reunión coincidió en la defensa de la paz y la soberanía de los pueblos. En esa
línea, valoró las declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien advirtió que una
intervención militar contra Venezuela podría reproducir escenarios como Siria o Irak en América

Latina. Para el presidente Maduro, estas palabras reflejan sensatez y el espíritu de integración regional
que hoy crece en el continente, mostrando además la amistad y admiración hacia Petro como
presidente de una de las patrias de Bolívar.

Ante las agresiones de Estados Unidos, Maduro reiteró mirando hacia la región: “Quien se mete con
uno, se mete con todos en América Latina y el Caribe”.

Dedicó también un extenso análisis al problema del narcotráfico. Señaló que gran parte de la cocaína
producida en Colombia, un 87 %, sale hoy por los puertos de Ecuador bajo el control de mafias
albanesas, con la complicidad de sectores políticos y empresariales. Denunció al presidente
ecuatoriano Daniel Noboa, cuya familia exportadora de banano ha sido señalada por organismos
internacionales como vinculada al tráfico de droga hacia Europa y Estados Unidos. “Los bananos de
Noboa llevan cocaína”, afirmó, recordando que tales acusaciones han sido documentadas por la Unión
Europea y la Organización Mundial de Lucha contra las Drogas. Según Maduro, el objetivo de
Washington es mantener presidentes débiles y subordinados, “títeres del imperio”, para garantizar
que las mafias operen sin obstáculos en la región. Y en contraste sentenció: “Ellos lo saben: Venezuela
está libre de drogas”.

En este contexto, recordó el papel de las milicias bolivarianas ante el fallido intento de invasión a
Venezuela ocurrido el 3 de mayo de 2020, protagonizado por mercenarios entrenados en la Guajira
colombiana bajo la protección del entonces presidente Iván Duque y con el conocimiento de la DEA, la
CIA y el FBI, que fueron aprehendidas por ciudadanos milicianos y milicianas. Aseguró que tanto en
Colombia como en Ecuador se repite el patrón de narco-política que en su momento encarnaron los
carteles de Medellín y Cali, y que hoy amenaza la estabilidad de toda la región. “Del 100% de la
cocaína que produce Colombia, apenas un 5% intenta pasar por Venezuela, y allí se encuentra con los
fusiles de nuestra Fuerza Armada y de nuestra Policía”, subrayó, destacando la labor de las unidades
de reacción rápida en defensa de la soberanía nacional.

En la rueda de prensa, el Presidente Maduro fue muy claro al vincular los pretextos de guerra inventados por
EE. UU. en distintos momentos históricos. Recordó cómo justificaron la invasión a Irak con las falsas “armas de
destrucción masiva”, y cómo en Libia inventaron que Gadafi había bombardeado a su propio pueblo, cuando en
realidad era un montaje mediático.

Esto lo podemos relacionar con el caso dominicano de 1965: durante la Revolución de Abril, Estados Unidos
difundió la mentira de que los constitucionalistas violaban monjas y con ese pretexto justificó la invasión con
más de 42 mil marines. Lo mismo que antes había hecho con el hundimiento del Maine en Cuba en 1898, o el
falso ataque del Golfo de Tonkín en Vietnam en 1964.

El también Presidente del mayoritario PSUV, advirtió que hoy intentan aplicar la misma receta contra
Venezuela, esta vez usando el tráfico de drogas como excusa. Sin embargo, recalcó: “Ellos lo saben: Venezuela
está libre de drogas”. De esta forma, denunció que lo que buscan es repetir la historia de manipulación
mediática para justificar una intervención militar, tal como lo hicieron en el Caribe y en Medio Oriente.

La rueda de prensa concluyó con un mensaje de firmeza y esperanza. Maduro aseguró que Venezuela
no busca confrontaciones, pero no permitirá que se viole su soberanía. “No es un hombre ni un
partido: es un pueblo y una historia sagrada que no podrán doblegar”, afirmó, insistiendo en que la
paz y la dignidad de América Latina y el Caribe deben ser defendidas frente a quienes intentan revivir
viejas formas de colonialismo y supremacismo.