La reforma elimina la escala habitual de seis días de trabajo por uno de descanso, mantiene los salarios y se convierte en un tema central a pocos días de la segunda vuelta presidencial entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
Ciudadoriental
Brasil.-El Senado de Brasil aprobó una reforma constitucional que reduce la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales y garantiza dos días de descanso remunerado por semana, sin reducción salarial.
La iniciativa, identificada como PEC 221/2019, fue aprobada el miércoles 14 de octubre con 75 votos a favor y uno en contra, en cada uno de los dos turnos de votación. El texto pasa ahora a la etapa de promulgación. Senado de Brasil.
La reforma pone fin a la denominada escala 6×1, un régimen en el que los empleados trabajan seis días y descansan uno. En su lugar, establece como regla general una semana laboral de cinco días de trabajo y dos de descanso remunerado, uno de ellos preferiblemente el domingo.
La aplicación será gradual
La reducción no entrará en vigor de manera inmediata. Según la Agencia Brasil, una vez promulgada la reforma, transcurridos 60 días comenzará a aplicarse la jornada de 42 horas semanales, junto con el esquema de cinco días de trabajo y dos de descanso.
Doce meses después de esa primera reducción, la jornada máxima bajará a 40 horas semanales, completando una transición de aproximadamente 14 meses desde la promulgación.
El texto contempla excepciones y condiciones particulares para determinados trabajadores, así como la posibilidad de establecer regímenes compensatorios mediante acuerdos o convenios colectivos. Agencia Brasil.
La votación ocurre en plena campaña electoral
La aprobación se produjo en un momento políticamente relevante para Brasil, a pocos días de la segunda vuelta presidencial prevista para el 25 de octubre, en la que compiten el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
Lula ha respaldado la reducción de la jornada como una medida favorable a los trabajadores. La reforma también recibió apoyo de sectores de la oposición: Flávio Bolsonaro, quien anteriormente había cuestionado la iniciativa, terminó respaldándola antes de la votación.
La aprobación representa una victoria legislativa para Lula en medio de la campaña electoral, aunque el respaldo parlamentario fue más amplio que el bloque oficialista. La reforma también generó discusiones sobre sus posibles efectos en los costos de las empresas, el empleo y la adaptación de los distintos sectores económicos. Reuters.
¿A cuántos trabajadores podría beneficiar?
Un estudio del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos de Brasil (DIEESE), basado en datos de 2025, estima que la eliminación de la escala 6×1 y la reducción de la jornada máxima podrían beneficiar a 26.8 millones de trabajadores: unos 22 millones con empleos formales y 4.8 millones de trabajadores informales que actualmente laboran más de 40 horas semanales.
La reforma busca ampliar el tiempo disponible para el descanso y la vida familiar, sin reducir los salarios. Su aplicación, sin embargo, dependerá de la promulgación constitucional y del cumplimiento del calendario de transición establecido en el texto aprobado.
