miércoles, 29 de abril de 2026
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El desastre de una posible gestion de Dío Astacio

Por Jacobo Colon
Hay personas que esbozan discursos de una forma convincente sobre la ética, la integridad, el deber, la coherencia o el cumplimiento de la ley, sin embargo, en su vida cotidiana, en sus actuaciones diaria hacen todo lo contrario a lo que con su boca han expresado y predican.

Por eso el mismo Jesucristo nos dice en mateo 23, versículo 3, “Hagan y cumplan todo lo que ellos dicen, pero no los imiten, porque ellos enseñan y no practican”

“Las palabras convencen, los ejemplos arrastran” son muchos los políticos que con un buen discurso y un buen plan elaborado por especialistas en la materia pretenden convencernos de apoyarlos, pero sus hechos nos conminan al más absoluto rechazo.

Tuve la oportunidad de escuchar al candidato a alcalde de Santo Domingo Este por el Partido Revolucionario Moderno, sus palabras en la exposición de su programa de gestión municipal dejaron a más de uno sorprendido con tanta elocuencia, promesas, peroratas, bla, bla, bla, bla, sin embargo, sus acciones contradicen todo lo planteado.

“Es frecuente encontrar manipuladores, personas que quieren controlar a los demás diciéndoles lo que tienen que hacer, que hagan algo que a ellos les interesa, pero sin estar ellos dispuestos a seguir las mismas normas” A.C

Es insólito, inconcebible, inaudito, impensable y muy desagradable ver un candidato a Alcalde que de manera olímpica viola la ley que en el hipotético y remoto caso de ser Alcalde tendría que cumplir y hacer cumplir.

El señor Astacio no pierde la menor oportunidad para burlarse de la ley 176-07, la cual debe respetar y lo obliga a hacer que los munícipes la cumplan, sus acciones nos están indicando lo que será de Santo Domingo Este en el quimérico caso de ganar la alcaldía.

Presenta un programa muy bonito, pero hace cosas diferentes a la que dice su plan de gobierno municipal, incoherencias que nos rebelan lo desastrosa que sería una posible gestión al frente de nuestro ayuntamiento.

La primera violación de la ley municipal fue ocupar las aceras del área de la parada del metro, frente a Megacentro para organizar una rifa, para violentar una ley no hay excusas, no existen razones, es un irrespeto a los munícipes que pasan por el lugar y deben arriesgar sus vidas al tomar las calles, las aceras nos pertenecen a todos, pero el Ayuntamiento las construye y reglamenta.

El Articulo 19 de la ley 176-07 le da una competencia exclusiva a los Ayuntamientos sobre las reglamentaciones de las aceras.

Cuando Dío Astacio ocupa las aceras nos está diciendo, “En mi posible gestión las aceras no se respetarán”

En cualquier país medianamente organizado esta sola acción lo haría renunciar de la candidatura a la alcaldía, pero tenemos muchas falencias.

La segunda agresión a una función que todo ayuntamiento debe contribuir es la paz pública, incluso el ayuntamiento Santo Domingo Este fue uno de los primeros del país en hacer resoluciones a través de su consejo municipal para controlar los altos decibeles que trastornan la vida de los munícipes, quitándole el sueño y su derecho al descanso.

Hace unos años Santo Domingo Este iba camino a convertirse en una ciudad libre de ruidos, el proyecto fue truncado.

¡Pero es insólito que un candidato a Alcalde promueva el desorden!

Llegó a altas horas de la noche a una iglesia con una disco light a toda capacidad, llevando desasosiego e intranquilidad a los vecinos de Alma Rosa, eso nos indica lo que sería una posible gestión del señor Astacio en materia de controlar los ruidos y promover el caos.

Y debemos recordarle que una función de los Ayuntamientos es colaborar con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en la preservación del mismo.

¿Puede alguien que viola la ley tan olímpicamente hacerlas cumplir?

En cualquier país del mundo esta segunda acción de violación a una ley municipal lo haría abandonar la lucha por dirigir una ciudad.

La ley 176-17 también pone sobre la responsabilidad de una Alcaldía la salubridad de los munícipes, contribuir con su salud y bienestar, una función que debe ser combinada con el Ministerio de Salud Pública para lograr que las enfermedades sean minimizadas en los lugares de acción de los ayuntamientos.

Por eso quedamos sorprendidos, estupefacto, boquiabierto y muy asombrado al ver al candidato a Alcalde del PRM regalando y manipulando en medio de la insalubridad, en plena calle, al aire libre, en medio del gentío y el sudor que se expide, agua a granel; ¡ Agua a Granel!

Siiiiiiii, de esa agua que tantos dolores de cabeza causan a la población y que han llenado de luto muchas familias.

Agua que “fue vaciada” en potes en medio de condiciones no aptas para el consumo, que no se sabe de dónde viene, que en vez de mitigar la sed puede llevar a las personas al hospital.

Agua a granel y su manipulación en las calles es algo que la ley general de salud prohíbe, pero hay personas que juegan con la salud de la gente en busca de la aceptación.

Burlarse con la miseria de los munícipes y poner en peligro su salud es indigno de un candidato a una Alcaldía.

Con esta van tres y dicen que a las tres son las vencidas, si el fanatismo y el elemento partidario no influyera tanto en la decisión de los votantes, estos mismos pedirían la dimisión del candidato a la alcaldía porque aún no ha ganado y nos está diciendo el desastre de una posible gestión.

Había observado a Díoris Anselmo en las aceras del metro violando la ley, pude ver las imágenes de cuando llegó con un bullicio a una iglesia en Alma Rosa transgrediendo la ley y resoluciones del mismo municipio que pretende dirigir, lo observé llevando enfermedades en botellones de agua a granel en desafío a la ley general de salud.

¡Pero mi capacidad de asombro fue puesta a prueba al verlo conducir un vehículo sin placa!

O por lo menos con ella oculta, violando así la ley de tránsito No. 63-17, la cual todo ayuntamiento debe regular en colaboración con la institución estatal correspondiente, lo peor es que se exhibe con orgullo transitando sin placa en un vehículo de motor.

Quien olímpicamente viola la ley no tiene autoridad moral ni legal para hacer que sus munícipes las cumplan.

¿Así de desastrosa sería una gestión de Dío Astacio?

Por todas esas violaciones podemos pronosticar sin ser adivino, hechicero, brujo ni mucho menos profeta, que una gestión de un transgresor de nuestras leyes municipales seria sencillamente desastrosa, inservible, funesta, amarga, aciaga, conduciendo nuestro municipio al caos total.

Al terminar de escribir este artículo me siento muy preocupado como munícipe de Santo Domingo Este ante un eventual triunfo y el peligro que esto encierra.

El que tenga oídos para oír, que oiga.