
Por Manuel Soto Lara.
a aguda crisis institucional, el hambre atroz y la inseguridad ciudadana rampante en Haití se resuelven con una invasión rusa.
Si Rusia invade a Haití, tanto el gobierno
Norteamericano como sus aliados europeos, buscan el dinero para combatir el hambre y defender la democracia en Haití.
Washington destino en menos de dos años de conflicto, aproximadamente 2.700 millones de dólares en ayuda humanitaria a Ucrania, que abarca desde alimentos y medicinas hasta refugio y asistencia legal para los refugiados, según el Consejo de Relaciones Exteriores.
Todo ese “humanitarismo” es porque es contra Rusia; como Haití es víctimas de bandas haitianas; no de Rusia, no hay un peso para los ellos.
Aunque Estados Unidos resalta como el principal proveedor de ayuda militar a Ucrania en el mundo, su asistencia total se ubica en segundo lugar, después de la UE, con más de 87.000 millones de dólares, según el Instituto Kiel y el Consejo Europeo. Esta cifra no incluye las contribuciones de los estados miembros individuales de la UE, que se cuentan por separado.
No se trata de que los gringos y sus socios sean menos indiferentes con el hambre de los que viven lejos que con la de sus vecinos, es que es contra Rusia. No es en favor de los Ucranianos, es en contra de Rusia.
La aportación de Estados Unidos y Europa en ayuda al país centroeuropeo (298.890 millones de euros) equivale a más de un año del PIB de Ucrania en períodos de paz. El producto interior bruto ucraniano en 2021 fue de 186.930 millones de euros.
Todo ese dinero lo invierten para matar rusos en una guerra que la provocaron ellos; pero como en Haití no hay rusos para matar están dejando que bandas criminales se traguen a ese pueblo.
De ahí que si los haitianos tuvieran la suerte de que Rusia los invadiera, Estados Unidos y sus acólitos mononeuronales europeos le mandaran todos esos miles de millones de eurodólares para matar rusos, con lo cual los haitianos saldrían de la crisis.
