
Por Carlos Rodríguez
anto Domingo Este, un municipio que ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años, se encuentra en un estado crítico debido a la falta de atención adecuada en la gestión municipal. Los grandes contenedores de basura que permanecen permanentemente en las vías son un evidente signo de la negligencia, creando un ambiente insalubre y perjudicial para la salud pública. Además, los reductores de velocidad mal diseñados no solo entorpecen la circulación sino que, en muchos casos, han causado accidentes severos, resultando en la pérdida de vidas, lo que resalta la necesidad urgente de una reevaluación de las políticas viales.
Los ciudadanos de Santo Domingo Este merecen una gestión municipal que priorice su bienestar y seguridad. Es esencial que la Alcaldía implemente soluciones efectivas para la recolección de basura y la planificación vial, evitando que la inacción continúe perjudicando a la comunidad. La participación ciudadana debería ser un pilar fundamental en la creación de políticas públicas, permitiendo que los habitantes aporten sus opiniones y necesidades.
En este contexto, instamos al alcalde de Santo Domingo Este a tomar medidas decisivas para cambiar la situación actual. La comunidad clama por un entorno limpio, seguro y funcional. La suerte de nuestro municipio depende directamente de la acción y el compromiso de sus líderes, quienes deben trabajar arduamente para transformar los problemas en oportunidades de mejora, antes de que sea demasiado tarde.
