
Por Cinthia Polanco
Santo Domingo Este.– En la avenida Ozama, barrio Puerto Rico, no hizo falta lujo ni tarima. Bastó el cariño. AMUPROPA volvió a hacer lo que sabe hacer: abrazar a sus adultos mayores y recordarles que siguen siendo importantes.
Como cada año, la fundación, junto a su presidenta Edita Sandoval, celebró su tradicional fiesta navideña en un ambiente cargado de amor, ternura y gratitud hacia esos hombres y mujeres que ya dieron todo por los suyos… y por la comunidad.
Desde días antes, Edita andaba pendiente de cada detalle. Que no falte nada, que todos se sientan queridos, que cada regalito diga “tú importas”. Y así fue. Hubo almuerzo, rifas de cajas y canastas navideñas, música, sonrisas y ese calor humano que no se compra.

Pensando en quienes no pudieron asistir por razones de salud, sus nombres también fueron incluidos en las rifas. Las cajas ganadas quedaron apartadas para ser llevadas hasta sus casas. Cada número premiado que salía de la tómbola sacaba una sonrisa extra. Edita no escondía la emoción.
El ambiente se animó aún más con la llegada del regidor Miguel Ángel Rosario, cargado de cajas navideñas. En sus palabras, felicitó a Edita Sandoval por el trabajo encomiable que realiza a través de AMUPROPA, resaltando su compromiso permanente con los adultos mayores.
Pidió salud, paz y armonía para todos en esta Navidad y expresó su disposición de seguir trabajando junto a la fundación para conseguir padrinos y más apoyo, porque —dijo— “ustedes ya lo dieron todo por nosotros, ahora nos toca a nosotros darlo todo por ustedes”.
Los que podían, bailaron. Los que no, aplaudían desde sus asientos o reían viendo a otros moverse al ritmo de la música. El grupo de niñas Las Descendientes terminó de encender el ambiente con bailes propios de la ocasión.

Edita Sandoval agradeció el respaldo de su equipo de trabajo, de Luis Alberto Tejeda, siempre presente en las actividades en favor de los adultos mayores; de Sunilda, presidenta de las juntas de vecinos; de los directivos y colaboradores; de los Comedores Económicos, que cada año dicen que sí; del regidor Miguel Ángel; de CONAPE, a quien definió como un verdadero aliado por su mano amiga constante.
Y así, entre bailes, aplausos, un vaso de sangría con frutas y un suculento almuerzo, los adultos mayores celebraron su Navidad en casa, en su fundación, en AMUPROPA.
Sin discursos largos. Sin poses. Con lo que de verdad importa: amor.

