jueves, 11 de junio de 2026
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65 años después del triple asesinato del padre y los hermanos de Víctor Martínez, Sigue reinando la impunidad y la indolencia.

Por José Bujosa Mieses.

ás de seis décadas han transcurrido del triple crimen cometido por Ranfis Trujillo, horas ante de su partida del país el 5 de junio de 1961.

Tiempo en que ha reinado la impunidad y la indolencia de los gobiernos que han trascurrido desde esa fecha que marco a Víctor Martínez hijo del Tte. José Manuel Núñez y hermano de los sargentos del Ejercito Nacional Wenceslao Taveras (Martín) y Jorge Taveras quienes eran custodias del general Román Fernández implicado en el magnicidio del 30 de mayo de 1961 contra el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.

Impugnada e indolencia que no ha sido por el olvido de sus familiares, encabezados por Víctor Martínez quien desde que se despidió por última vez de su padre, aquel lúgubre 5 de junio no ha dejado de reclamar a los gobiernos de turnos y a la justicia dominicana que abra una investigación que permita conocer, finalmente donde fueron arrojados los cadáveres de sus seres querido y quienes fueron los verdugos que ejecutaron el crimen por órdenes de Ranfis Trujillo. Al último de los gobiernos que le ha solicitado esa investigación es al del presidente Luis Abinader sin obtener una respuesta que pueda esclarecer las tantas versiones que le han llegado desde aquel imborrable 5 de junio cuando por última vez vio a su padre y hermanos.

En ese largo viacrucis, Martínez sintió un halito de esperanza a su incertidumbre al ver el pasado 20 de febrero del 2014 en la portada de la revista ‘’La Venda Transparente’, dirigida por el fotógrafo Raifi Genao, la imagen de tres cadáveres desnudos arrojas por las olas del Mar Caribe en un lugar desconocido.

Para su desgracia, al contactar, al editor de la referida revista y narrarle la triste historia de sus parientes y su presunción de que los tres cadáveres publicados en su revista eran sus parientes, Genao le dijo que esa foto la había localizado en el archivo de prensa de la presidencia de la República, durante el gobierno del ex presidente Antonio Guzmán Fernández, cuando trabajaba en el departamento de Prensa.

De este modo, según Martínez, tras concluir la conversación, Genao se mostró solidario e interesado en contribuir con el esclarecimiento del triple asesinato. Empero, después de este encuentro, jamás le tomó el teléfono.

Martínez, quien fue un combatiente de la guerra constitucionalista del 24 de abril, que tiene más de 50 años residiendo en Rhode Island EEUU, donde durante largos años viene trabajando como activista social, en defensa de sus compatriotas, cosechando, junto a otros lideres de la comunidad dominicana, obras importantes, como la construcción, por el cabildo local, de una Plaza en honor al Padre de la Patria Juan Pablo Duarte.

Lugar venerado por los criollos, y punto de encuentro, donde celebran actividades sociales y patrióticas.

Por su ejemplar comportamiento y servicios comunitarios, Víctor Martínez ha recibido reconocimientos del cabildo local.

Su trabajo comunitario lo inició en su país, en el barrio de Villa Consuelo, donde con la ayuda de otros criollos compró un solar donde edificó una escuela, donada por el empresario George Brugal y la oficina de la ex primera dama de la República, Margarita Cedeño.

En esa vivienda, impartieron clase gratuita decenas de niños pobres de la referida barriada. Iniciativa que no consiguió el apoyo de las autoridades del Educación viéndose abocada al cierre.

Empero, en su afán por servirle a la comunidad del barrio que lo vio nacer, Martínez, no se da por vencido, y ahora quiere que el Ministerio de Salud instale en ese local una Unidad Nacional de Asistencia Primaria (UNAP) en beneficio de los pobladores de Villa Consuelo y sus vecindades. Pero, hasta ahora no se ha producido ninguna respuesta por parte del Servicio Nacional de Salud (SNS), unidad responsable de esas instalaciones.

En estos 65 año del triple asesinato de su padre y sus hermanos, desde esa isla de los EEUU, sigue clamando justicia y el fin de la impunidad que ha tenido que sufrir desde el 5 de junio de 1961, último día que vio a su padre y sus hermanos. .