Por Frank Hernández
El burro de carga está agotado
a República Dominicana representa un alivio para un país que ha fallado con sus obligaciones elementales, Haití fracasó como Estado, la falta de las instituciones provocó el quiebre político, social, de esa nación.
Miles de millones de pesos se invierten en la educación para los haitianos, en la salud, miles de millones de pesos se invierten para cubrir el déficit de atención a los enfermos y las parturientas haitianas.
Haití un país que gracias a la ayuda de los dominicanos, no ha desaparecido.
Haití atraviesa una de las etapas más difíciles de su historia moderna.
La crisis actual no surgió de la noche a la mañana, sino que es el resultado de años de inestabilidad política, pobreza extrema, desastres naturales y debilitamiento institucional.
El punto de inflexión fue el devastador Terremoto de Haití de 2010, que causó una destrucción masiva y dejó al país con graves daños en su infraestructura y sus instituciones.
Meses después, una epidemia de cólera agravó aún más la situación, provocando miles de muertes y profundizando la crisis humanitaria.
El terremoto de Haití puso en evidencia la mala calidad en la infraestructura.
Durante los años siguientes, la debilidad del Estado permitió el crecimiento de grupos armados que poco a poco fueron ganando control sobre barrios y comunidades enteras.
La situación empeoró tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, cuando las pandillas comenzaron a expandir su poder y desafiar directamente a las autoridades.
Actualmente, gran parte de Puerto Príncipe se encuentra bajo la influencia de organizaciones criminales que controlan rutas, extorsionan a comerciantes y protagonizan constantes enfrentamientos.
La inseguridad ha provocado desplazamientos masivos de personas y una grave crisis social.
En Haití, las dos principales coaliciones de pandillas fueron: G-9 y Familia** (G9 Fanmi e Alye) Liderada por Jimmy Chérizier, conocido como Barbecue, un expolicía que logró el respeto y la organización de las pandillas de Puerto Príncipe.
G-Pèp
Coalición rival del G-9 Integrada por varias bandas que disputaban territorios y rutas de control en Puerto Príncipe.
Sin embargo, desde 2023-2024 ambas facciones dejaron de enfrentarse entre sí y formaron una alianza llamada **Viv Ansanm** (“Vivir Juntos”), convirtiéndose en la organización criminal más poderosa del país.
Esta coalición ha sido señalada por ataques contra prisiones, edificios gubernamentales, estaciones policiales y otras infraestructuras estratégicas.
Además de Viv Ansanm, otra organización muy poderosa es Gran Grif, que significa ( la gran garra), que opera principalmente en la región de Artibonite y ha sido vinculada a numerosas acciones violentas.
Actualmente, el principal bloque criminal que domina gran parte de Puerto Príncipe es Viv Ansanm, resultado de la unión de los antiguos bandos rivales G-9 y G-Pèp.
Otra banda peligrosa es la 400 Mawozo comandada por Wilson Joseph (alias “Lanmò San Jou”): Es el líder principal de la banda. Su alias significa “la muerte no conoce días.
Que significan las pandillas para la Republica Dominicana
Miedo , inseguridad, generan presión migratoria, y obliga a reforzar la vigilancia fronteriza para evitar que la violencia y el crimen organizado se extiendan a la República Dominicana
En 2026, Haití enfrenta el reto de celebrar elecciones que permitan recuperar la legitimidad democrática y reconstruir sus instituciones.
Sin embargo, la inseguridad sigue siendo el principal obstáculo para garantizar un proceso electoral libre y transparente.
La reciente visita del secretario general de la ONU, António Guterres, puso nuevamente la atención internacional sobre la gravedad de la crisis.
Durante su estancia, reiteró la necesidad de fortalecer la seguridad y aumentar el apoyo internacional para evitar un mayor deterioro de la situación.
Un pueblo marcado por la resiliencia
A pesar de las dificultades, el pueblo haitiano ha demostrado una extraordinaria capacidad de resistencia. A lo largo de su historia, Haití ha enfrentado desafíos que habrían puesto en jaque a cualquier nación.
Fue la primera república negra independiente del mundo tras la Revolución Haitiana, un hecho histórico que simboliza la lucha por la libertad y la autodeterminación.
Es muy claro que la independencia de Haití le salió muy cara económicamente, el precio aplicado por Francia para permitir su libertad fue excesivo.
Miles de haitianos continúan trabajando, estudiando y emprendiendo en medio de la adversidad.
Organizaciones comunitarias, iglesias, grupos juveniles y entidades internacionales desarrollan programas de asistencia para atender a las familias afectadas por la violencia y la pobreza.
En muchos sectores, ciudadanos organizados impulsan iniciativas educativas, agrícolas y de desarrollo local que buscan mejorar las condiciones de vida de sus comunidades.
La comunidad internacional también mantiene esfuerzos para apoyar la recuperación del país mediante programas de ayuda humanitaria, fortalecimiento institucional y cooperación para la seguridad.
Sin embargo, numerosos expertos coinciden en que la solución definitiva debe surgir principalmente de los propios haitianos, mediante acuerdos políticos amplios que permitan reconstruir la confianza en las instituciones del Estado.
Haití como un país de raíces de África que se está llevando a Cabo el mismo modelo de reclutamiento para mantener el futuro de las pandillas, el reclutamiento de niños y adolescentes es la problemática mayor de esa nación, según la UNICEF Haití tiene un gran número de niños delinquiendo en dicho país.
La estabilidad de Haití no solo es importante para sus más de once millones de habitantes, sino también para toda la región del Caribe.
Un Haití más seguro, con instituciones sólidas y oportunidades económicas, contribuiría al desarrollo regional, reduciría la migración forzada y fortalecería la cooperación entre los países vecinos.
Haití se encuentra en una encrucijada histórica.
La recuperación dependerá de la capacidad de restablecer el orden, fortalecer las instituciones y devolver la esperanza a una población que durante años ha enfrentado pobreza, violencia e incertidumbre. Para la República Dominicana y el Caribe.
