Por Antonio G. Reyes Baldwin
l domingo 6 de septiembre, mediante la XXIV Convención Nacional Ordinaria Orlando Jorge Mera, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) eligió como presidente del Partido al mandatario Luis Abinader y como secretario general a Juan Garrigó, respectivamente. Esta decisión genera una combinación estratégica para el fortalecimiento del partido con miras a las elecciones del año 2028.
Como presidente del PRM y líder indiscutido del partido, Abinader garantiza la equidad, el equilibrio y el arbitraje, para mantener el partido cohesionado, sobre todo por las luchas internas entre precandidatos presidenciales que se avecinan. De igual forma, aportará toda la experiencia acumulada como estadista para lidiar con las tensiones políticas y asegurar la unidad de cara a los retos del próximo certamen electoral, mediante un proceso transparente y ordenado.
En cuanto a Juan Garrigó, podemos decir que representa la nueva generación de políticos surgidos de la era digital, lo cual constituye una ventaja estratégica, con miras a conectar y atraer a jóvenes, quienes, son a mi modo ver, quiénes, decidirán las elecciones del 2028. A esto se suma el dinamismo que debe imprimirle a la secretaria general, apoyándose en su juventud. Su elección responde al espíritu de renovación y cambio en posiciones clave del partido.
Recientemente renuncio como viceministro de gestión social y comunitaria del Ministerio Administrativo de la Presidencia, para dedicarse en cuerpo y alma a la secretaria general del Partido Revolucionario Moderno, dejando bien claro su entrega absoluta a la causa de su organización política, demostrando entrega total a las funciones que recién asume.
Solo el tiempo evaluará las gestiones tanto del Presidente Luis Abinader como de Juan Garrigó, al frente del PRM como principales figuras institucionales. En lo que a mí respecta, estoy confiado y seguro que será la mejor que allá existido en el Partido Revolucionario Moderno.
