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Burgos Gómez afronta el reto de triunfar en un terreno en el que nunca ha «peleado»

Por Robert Vargas
Rafael A. Burgos Gómez es un ex militar y empresario, y, además, es el primer gobernador que tuvo la provincia Santo Domingo. Él ha sido exitoso en distintas facetas de su vida. Sin embargo, ahora ha asumido el reto de triunfar en un terreno en el que nunca ha peleado, aunque ha estado en medio de intensas «batallas» y «guerras» (políticas).

Las solicitudes que le hicieron «cientos» de miembros del Partido Revolucionario Moderno, (PRM), es posible que le parecieran hermosos susurros al oído que, definitivamente, lo «encantaron».

¿Qué le pidieron?

Le pidieron que aspirara a un puesto de Dirección al que se llega por elección en el PRM.

Él optó por ir a por una de las Vice Presidencias nacionales de la organización. De hecho, llenó las formalidades y se fue temprano a inscribir su candidatura.

¿Y ahora qué?

Bueno, ya Burgos Gómez es candidato y debe salir a las calles, callejones y donde quiera que esté metido un perremeísta para solicitarle que le vote y lo conviertan en su Vice Presidente.

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Parece una tarea fácil, pero no lo es.

Este empresario ha tenido éxitos en el mundo de los negocios.

Nadie se lo regatea.

Pero la política no es como en las empresas en las que él aporta el capital, traza estrategias y orienta su inversión hacia horizontes específicos y, para lograr sus objetivos, contrata profesionales y técnicos experimentados, incluidos obreros y hasta a la señora que cuela el café.

En la política es diferente.

Quienes trabajen por él de forma honesta, no irán tras un sueldo, sino siguiendo una idea, un proyecto de partido y de nación.

Burgos Gómez está obligado a crear esperanzas en quienes le siguen para impulsarlos a la acción.

Deberá ser convincente con su discurso y se verá obligado a «grajearse» con los compañeritos de la base.

Aquí todos los votos cuentan.

Un voto en las urnas es un voto, sin importar quien lo emita.

Burgos Gómez tiene ya más de 30 años creando empleos y riquezas, según él mismo se lo ha dicho a Ciudad Oriental.

Sin embargo, ¿Eso es suficiente para que los «compañeritos de la base» se vuelquen a votarle en las urnas?

No parece que eso sea necesariamente cierto.

De hecho, muchos ni siquiera lo conocen y cuando vean su foto en la papeleta electoral es posible que se pregunten: ¿Quién es este?

Por tanto, Burgos Gómez, si quiere tener éxito debe comenzar a correr y mientras más pronto y rápido lo haga, mejor, puesto que está en desventaja en relación a otros que son bastante conocidos.

Lo que descubrimos en nuestra conversación con Burgos Gómez

Anoche tuvimos una corta conversación. Apenas unos cinco minutos. La grabamos en audio y video.

En esos cinco minutos descubrimos que su pensar sobre el modo de ejercer la política tiene el parecido a una empresa. Olvida que en esto hay mucho de pasión y de percepción que deben ser creada paso a paso.

Cierto y correcto, él aboga por la educación de la base de la organización, pero corre «como el diablo a la cruz» a la necesaria definición, para él, de una clara línea opositora frente al gobierno del Partido de la Liberación Dominicana.

Cuando le tocamos ese tema, habló de que eso le corresponde tratarlo a los dirigentes, pero ocurre que él se está promoviendo para ser dirigente, por lo que de él se requiere que defina una línea de acción antes del día de la convención para que los electores consideren si vale la pena votarle.

Pareció temerle a la expresión «línea de oposición al gobierno».

Quizás pensó como militar siempre obediente al mando superior, que mantiene distancia de la oposición y piensa en la obediencia al «Comandante en Jefe».

Esto explica que, según lo que percibimos, hable de la política como si fuera una empresa como las que él está acostumbrado a dirigir.

Él identifica una gran cantidad de necesidades estratégicas en la provincia Santo Domingo, entre estas acueductos, hospitales e infraestructuras.

Pero lo suyo, sus aspiraciones, trascienden las limitadas fronteras de la provincia Santo Domingo para alcanzar el territorio de la República Dominicana y la militamcia de su partido en ultramar.

Y ahora Burgos Gómez está en la oposición y debe comportarse como opositor.

A lo mejor Burgos Gómez tiene razón

Es posible que él tenga razón y su exitosa trayectoria empresarial se traduzca en éxito político instantáneo sin definir una línea opositora.

En caso de lograrlo, sería un hecho digno de análisis para los estudiosos de las ciencias sociales.

Por lo pronto, cuando apenas falta un mes para la convención del PRM, las apariencias sugieren que él debe salir a las calles a reunirse con cuanto perremeísta empadronado pueda para explicarle por cuales motivos él les pide sus votos.

En caso de no hacerlo, fácilmente ganará experiencia. Si es así, deberá limitarse a esperar el triunfo del PRM en el año 2020 para lograr una nueva designación en el famoso «tren gubernamental», como ya lo hizo Hipólito Mejía en el año 2002 cuando lo designó Gobernador de la naciente Provincia Santo Domingo.

De todas maneras, resulta interesante ver cómo este hombre de éxitos hace su crossover del mundo empresarial al de la política en tan solo un mes.

Si en el camino da la impresión de que logrará su objetivo, entonces deberá estar preparado para afrontar el embate de todas las críticas y denuncias que brotarán en su contra por todas partes y de todos los colores. Eso también es parte de la política.

Una observación: si Burgos Gómez se da cuenta de que nadie lo ataca y nadie lo critica, entonces es por que no lo perciben como un contrincante de poder.

 

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