
Por Cinthia Polanco
arlos de Jesús se animó y visitó la redacción de Ciudad Oriental. Bueno, para ser más precisos, vino a tomarse un café y a conversar conmigo.
Un día antes lo habíamos hablado por teléfono. Con ese tono firme que lo caracteriza, me dijo: “Voy a pasar por allá a tomarme un café con usted”.
Le respondí: perfecto. Aunque, debo admitirlo, en el momento no le creí del todo.
Pero cumplió.
Dijo a las tres… y a las tres en punto llegó.
Se sentó en la acostumbrada mecedora. Se le notaba un aire de nostalgia. No era para menos: entre él y Robert existía una relación marcada por la admiración, el respeto y una sincera amistad.
Llegó el café, humeante, y con él empezó a fluir la conversación.
Hablamos de muchas cosas.
El dirigente político fue claro: desmintió los rumores sobre una supuesta salida del PRM. Aseguró que su compromiso sigue firme y que su lucha es por la institucionalidad, pero desde dentro del partido.
Carlos de Jesús es un hombre de trato afable que, según se percibe, cuenta con amplia aceptación en las diferentes circunscripciones de Santo Domingo Este. Aunque no ha oficializado una candidatura a la alcaldía, reconoce que evalúa seriamente esa posibilidad, motivado por el respaldo que recibe de diversos sectores sociales.
Durante la conversación, también hubo espacio para la crítica. Señaló la falta de inclusión de las bases del partido en la gestión de gobierno y planteó la necesidad de renovar el gabinete, dando paso a nuevos talentos.
Hizo un llamado urgente a la unidad partidaria, al consenso y, sobre todo, a escuchar a las bases.
“Los funcionarios deben prestar atención a quienes trabajaron para que hoy estén donde están”, dejó entrever.
Finalmente, abogó por una gestión municipal más conectada con su gente, donde se priorice a los residentes y dirigentes de la zona, por encima de figuras ajenas a la comunidad.
El café se terminó.
La conversación, sin embargo, dejó mucho para pensar.
“A continuación, les dejamos el video de la entrevista con el exdiputado Carlos de Jesús.”
