lunes, 13 de julio de 2026
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Cómo los hutíes amplían su peso en Oriente Medio

El fin de la tregua con Arabia Saudita refleja la creciente capacidad de los hutíes para influir en la dinámica regional. Analistas consideran que el movimiento actúa con una autonomía cada vez mayor y se ha convertido en un actor difícil de ignorar en Oriente Medio.

RT.-Este martes, el movimiento hutí de Yemen anunció el fin de la frágil tregua con Arabia Saudita, vigente desde 2022.

El anuncio se produjo después de un bombardeo saudita contra el aeropuerto de la capital yemení, Saná. «Afirmamos que la agresión saudí no quedará sin respuesta ni castigo», declaró el portavoz militar de los hutíes, el general de brigada Yahya Saree.

Según el mensaje, Riad llevó a cabo el ataque «pocas horas después de imponer el bloqueo, detener el alto el fuego y anunciar el inicio de la guerra». «Por ello, debe asumir plena responsabilidad por ese acto y por cualquier consecuencia o medida futura», afirmó la Cancillería de Yemen.

Estas declaraciones reflejan el nuevo papel que ha adquirido el movimiento hutí, convertido en un actor con un peso mucho mayor en la geopolítica de Oriente Medio.

Un actor cada vez más autónomo
Pese a la campaña militar en Oriente Medio, los hutíes se han abstenido, por ahora, de utilizar su principal baza estratégica: bloquear el estrecho de Bab el Mandeb, una vía marítima que las monarquías del golfo Pérsico utilizan para exportar petróleo sin depender del estrecho de Ormuz.

De acuerdo con el especialista en Oriente Medio Jonathan Fenton Harvey, esta actitud demuestra que el movimiento está priorizando la consolidación de su posición dentro de Yemen.

«Esta doble dinámica —su valor estratégico para Irán, combinada con una creciente autonomía de los hutíes— explica la estrategia del movimiento. Han actuado con cautela para no poner en riesgo sus logros, incluido el alto el fuego entre los hutíes y Washington, mediado por Omán en mayo de 2025, que permitió suspender la campaña en el mar Rojo», sostiene el analista.

A su juicio, los hutíes también están aprovechando el debilitamiento de Arabia Saudita tras los ataques de represalia iraníes, conscientes de que Riad no desea una nueva escalada militar en Yemen.

«La amenaza de reanudar las operaciones militares permite a los hutíes presionar a Arabia Saudita para que aplique las concesiones previstas en la hoja de ruta, algo que difícilmente podrían conseguir únicamente mediante las negociaciones», señala.

Una nueva dinámica regional
El creciente protagonismo de los hutíes se hace especialmente visible en el Cuerno de África. Cuando Israel se convirtió, en diciembre de 2025, en el primer país en reconocer oficialmente a Somalilandia, seguido por el establecimiento gradual de relaciones diplomáticas entre ambas partes, los hutíes interpretaron ese paso como un intento de cercarlos estratégicamente.

Abdul-Malik al Houthi reaccionó con dureza y declaró en un discurso televisado el 25 de junio que cualquier presencia o actividad militar israelí en Somalilandia constituiría un objetivo militar legítimo y que los hutíes responderían «con todos los medios disponibles».

La razón es evidente: la presencia israelí en la costa opuesta del mar Rojo pondría en peligro la capacidad de presión que el movimiento ejerce a través de Bab el Mandeb, uno de los principales pilares de su influencia regional.

Estas preocupaciones se vieron reforzadas por informaciones según las cuales Emiratos Árabes Unidos habría desarrollado progresivamente una base militar en Somalilandia, alimentando la percepción de un acercamiento cada vez mayor entre Abu Dabi, Tel Aviv y Washington durante la guerra con Irán.

Preparación para una escalada
Los recientes ataques sauditas también indican que Riad está dispuesto a mantener el bloqueo aéreo sobre Yemen, aunque el acercamiento con Teherán y el elevado coste que supondría una nueva guerra hacen poco probable que Arabia Saudita apueste por una escalada prolongada.

«El escenario más probable es, por tanto, la continuidad de la situación de ‘ni paz ni guerra’ en Yemen, aunque con un nivel de tensión más elevado, un contexto en el que los hutíes están bien posicionados para aprovechar la aversión saudita al riesgo», asevera Jonathan Fenton Harvey.

El analista entiende que las implicaciones para Washington y Riad son incómodas. El memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, que ni siquiera menciona a los hutíes, «ha dado al movimiento el margen necesario para reorganizarse y fortalecerse».

«Además, las concesiones incluidas en la hoja de ruta para Yemen ya no son incentivos para que los hutíes se desarmen. Ahora las consideran beneficios que esperan recibir mientras mantienen la carta del mar Rojo en reserva», concluye.