Por Cinthia Polaco
Santo Domingo Este.-La vista pública convocada para conocer la propuesta de modificación de arbitrios municipales tuvo el jueves 18 de junio pasado un momento de tensión cuando el dirigente político Danilo Mesa, conocido popularmente como «El Grandulón», tomó la palabra y le dijo varias verdades de frente a la administración municipal.
Mesa comenzó poniendo en duda la legalidad de la convocatoria.
Dijo que quien debía convocar era el Ayuntamiento de Santo Domingo Este y no la «Alcaldía de Santo Domingo Este», porque, según argumentó, la alcaldía no tiene personalidad jurídica propia.
«El organismo que existe legalmente es el Ayuntamiento de Santo Domingo Este», sostuvo ante los presentes.
Pero ahí no terminó.
También criticó que los comerciantes y munícipes recibieran el voluminoso documento con la propuesta de arbitrios apenas minutos antes de iniciar la actividad.
Según explicó, era imposible analizar más de un centenar de páginas en tan poco tiempo para emitir opiniones responsables.
«Nos van a poner a hablar disparates aquí», advirtió.
El grandulón de Los mina pidió que la convocatoria sea realizada correctamente y que se otorgue más tiempo a los ciudadanos para estudiar la propuesta antes de emitir conclusiones.
Además, aseguró que en el proyecto aparecen arbitrios que, según dijo, ya fueron anulados por altas cortes del país.
El dirigente también lanzó críticas a la situación financiera del cabildo.
Afirmó que el Ayuntamiento está sobregirado en áreas como nómina, aseo urbano y pagos a suplidores, y rechazó que se pretenda aumentar cargas económicas a comerciantes que ya pagan impuestos ante la DGII.
«No es culpa de los munícipes que quieran aumentar las finanzas municipales cuando el Ayuntamiento no da ejemplo de administración», expresó.
Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata del secretario general del cabildo.
El funcionario rechazó que existiera alguna irregularidad en la convocatoria y sostuvo que las diferencias entre los términos «alcaldía» y «ayuntamiento» constituyen una discusión semántica.
Explicó que la actividad no era una sesión formal del Concejo de Regidores, sino una vista pública para que los ciudadanos conocieran la propuesta que actualmente estudian los regidores.
Incluso recurrió a un principio jurídico para responder a Mesa.
«No hay nulidad sin agravio», afirmó.
Según el secretario general, Jesús Colon la presencia de comerciantes y munícipes en la actividad demuestra que la convocatoria cumplió su propósito y que no se produjo ningún perjuicio que pudiera invalidar el proceso.
Así, la discusión sobre los nuevos arbitrios municipales dejó al descubierto las diferencias entre sectores de la comunidad y la administración encabezada por el alcalde Dio Astacio, en un debate que apenas comienza.
