sábado, 19 de septiembre de 2026
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De un fuetazo: suben los combustibles y también aprieta la factura eléctrica

Por Cinthia Polanco

Santo Domingo Este.– El petróleo volvió a subir y con él aumenta la presión sobre un bolsillo dominicano que ya viene cargado: combustibles más caros, facturas eléctricas que preocupan y una canasta básica que sigue representando un duro golpe para las familias.

Para esta semana, del 19 al 25 de septiembre, el Gobierno destinó RD$1,985.7 millones para subsidiar los combustibles, luego de que el precio del petróleo WTI alcanzara un promedio de US$102.44 el barril.

La gasolina premium aumentó RD$9, para colocarse en RD$350.10 el galón; la regular subió RD$5, hasta RD$315.50; el gasoil regular aumentó RD$5, a RD$267.80, y el gasoil óptimo subió RD$9, hasta RD$302.10.

Esta semana, el subsidio alcanza RD$133.82 por cada galón de gasoil óptimo y RD$132.64 por el regular. Con estas partidas, el Gobierno ha destinado durante 2026 más de RD$33,807 millones para contener el impacto de los precios internacionales.

La factura eléctrica también pesa

Pero el combustible no es la única cuenta que aprieta.

En los hogares y pequeños negocios, la electricidad se ha convertido en otra preocupación. En Santo Domingo Este, donde son frecuentes las quejas por apagones y problemas con el servicio, mantener un negocio funcionando implica, además de pagar la factura, asumir gastos en plantas eléctricas, equipos y pérdidas de mercancías cuando falla el suministro.

Las propias distribuidoras han puesto en marcha la campaña “Conoce tu factura”, con jornadas extendidas de atención para orientar a los usuarios sobre consumo y facturación.

Las EDE atribuyen parte del aumento del consumo al mayor uso de equipos de refrigeración durante los períodos de calor. Sin embargo, esta explicación no convence a usuarios que aseguran que, aun manteniendo los mismos hábitos de consumo, las facturas continúan llegando más altas.

Y el problema comienza a sentirse en la calle.

En Santo Domingo Este ya se observan pequeños negocios que han tenido que bajar sus puertas ante el aumento de los costos de operación, entre ellos electricidad, combustible y mercancías. Para algunos comerciantes, mantener abierto se ha convertido en una pelea diaria para no terminar cerrando.

La canasta tampoco da tregua

Mientras tanto, el Banco Central reportó que la inflación interanual alcanzó 5.13 % en agosto, mientras la acumulada durante los primeros ocho meses del año fue de 2.60 %.

Eso significa que, aunque los precios no aumenten todos al mismo ritmo, el consumidor sigue enfrentando un nivel de precios superior al de hace un año.

Arroz, aceite, huevos, carnes, víveres, leche, productos de limpieza y otros artículos de consumo diario forman parte de esa lista que las familias revisan cada vez con más cuidado.

Y aquí aparece un problema que no necesita muchas estadísticas para entenderse:

El dinero entra por una puerta y sale por varias.

Combustible.

Electricidad.

Comida.

Transporte.

Alquiler.

Y cuando se trata de un pequeño negocio, también hay que pagar empleados, proveedores e impuestos.

Por eso, en las calles de Santo Domingo Este, entre comerciantes y consumidores, el comentario termina siendo prácticamente el mismo:

“Esto está difícil”.

Pero el petróleo no es una cuenta aislada.

Cuando sube el combustible, aumenta la presión sobre el transporte y los costos de operación; cuando la electricidad se encarece o falla el servicio, mantener un negocio funcionando cuesta más; y cuando aumentan los costos de producción y distribución, el consumidor termina sintiéndolo en los precios.

La pregunta queda en la calle: ¿hasta dónde podrán resistir los pequeños negocios y las familias de ingresos bajos y medios?