Tres permanecen bajo custodia federal por una investigación relacionada con un presunto intento de reingreso ilegal a Estados Unidos. En la embarcación viajaban 59 personas que dijeron ser dominicanas y siete haitianas.
La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó una embarcación improvisada con 66 migrantes en aguas del Paso de la Mona, entre República Dominicana y Puerto Rico, y repatrió a 63 de ellos.
La operación se produjo el viernes 16 de octubre, cuando una aeronave de patrullaje detectó la embarcación a unas 70 millas náuticas —aproximadamente 130 kilómetros— al noroeste de Aguadilla, Puerto Rico.9
Según la información oficial, el bote medía unos nueve metros de largo y navegaba sobrecargado, con poco o ningún equipo de seguridad. Ante el riesgo para los ocupantes, la tripulación del guardacostas Winslow Griesser trasladó a las 66 personas a bordo de la nave estadounidense.
63 fueron entregados a la Armada dominicana
La repatriación se completó el sábado 17 de octubre, cuando el guardacostas estadounidense transfirió a 63 migrantes a dos embarcaciones de la Armada de República Dominicana, identificadas como Bellatrix y Acrux.
Del total de ocupantes, 59 declararon ser ciudadanos dominicanos: 55 hombres y cuatro mujeres. Los otros siete, seis hombres y una mujer, dijeron ser haitianos.
Tres permanecen bajo custodia federal
Los otros tres migrantes permanecen bajo custodia de las autoridades federales estadounidenses y son objeto de una investigación relacionada con un presunto intento de reingreso ilegal a Estados Unidos.
La Guardia Costera indicó que podrían enfrentar cargos bajo la legislación federal que penaliza determinadas formas de reingreso no autorizado después de una deportación u otra medida migratoria. Sin embargo, las autoridades no precisaron si los tres habían sido deportados anteriormente.
El comandante del Winslow Griesser, teniente Alex Kearney, afirmó que la intervención permitió poner a salvo a las 66 personas que viajaban en una embarcación sobrecargada y con escasos medios de seguridad.
La operación vuelve a colocar la atención sobre los peligros de las travesías marítimas irregulares entre República Dominicana y Puerto Rico, una ruta en la que las autoridades mantienen patrullajes para interceptar embarcaciones y auxiliar a quienes se encuentran en peligro.
