viernes, 4 de septiembre de 2026
Santo Domingo Este: 30°C

El caos económico bajo el PRM: ¿cuánto más podrá aguantar el pueblo dominicano?

Por Carlos Rodriguez
esde que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) asumió el poder hace seis años, la vida cotidiana en República Dominicana ha experimentado una profunda dificultad. Los precios de alimentos básicos como pollo, cerdo y carne de res se han duplicado, mientras que productos esenciales como plátanos, mangos y otros alimentos de la canasta básica siguen aumentando sin control. La estabilidad en los precios parece ser solo un recuerdo lejano, y la inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de la población. Además, la crisis eléctrica persiste con apagones frecuentes que afectan hogares, negocios y la productividad del país, y el sector educativo muestra signos de estancamiento sin una visión clara de mejora.

Estas problemáticas nos hacen recordar las palabras de Don Juan Bosch, quien alertaba sobre la importancia de dejar atrás la improvisación y las malas gestiones para lograr un verdadero desarrollo. En su visión, el país necesita una visión y un liderazgo comprometido con la honestidad, la planificación y la justicia al ciudadano l. Sin embargo, la administración actual, liderada por Luis Abinader, parece atrapada en un ciclo de inacción, mentiras y promesas incumplidas, sin lograr estabilizar la economía del pais ni garantizar condiciones básicas dignas para los mas necesitados que son la mayoría. La incertidumbre crece y la población se pregunta si en algún momento llegará lo prometido que fue un cambio profundo que permita salir de esta crisis.

El pueblo dominicano enfrenta un presente cada vez más opaco y difícil, con la esperanza puesta en soluciones que parecen lejanas y sin la ilusión que lleguen . La paciencia se agota y la necesidad de respuestas claras, eficaces y transparentes se vuelve cada día más evidente. En palabras de Juan Bosch, “la verdadera revolución comienza en la conciencia y en la voluntad de cambiar, no solo en las palabras sino en las acciones concretas que transformen la realidad del pueblo”. Es momento de reflexionar sobre esas ideas y exigir un liderazgo que realmente trabaje por el bienestar de todos los dominicanos.