Por Felipe Castro
a predicción que Benjamín Netanyahu le susurro al rey de reyes Donald Trump, que con la decapitación del liderazgo estatal iraní caería el régimen de los Ayatolas y consecuentemente la transición al establecimiento de un gobierno iraní, afines a los intereses de los Estados Unidos y al sionismo Israelí, genero todo lo contrario, ya que dicha estrategia unificó la sociedad iraní como se unificó la antigua Grecia con el auto sacrificio del Rey Espartano Leónidas, en la feroz guerra del Peloponeso en el estrecho de Termópilas, al tratar de contener la invasión del poderoso ejército del Rey Persa Jerje I. La estrategia del Rey Leónidas, colapso producto de la traición de un Pastor local llamado Efialtes, quien le revelo al rey persa, denominado Rey de reyes, la ubicación de un sendero secreto en la montaña, el cual sirvió para emboscar y aniquilar a Leónidas y sus 300 legionarios de su guardia personal.
Esta guerra contra Irán es una verdadera paradoja de la historia, ya que en el año 480 antes de cristo, Irán como el poderoso reino persa, fue victimario de los reinos griego de Esparta y Atena, y en la actualidad es víctima del imperio Yankee y el Sionismo supremacista israelí.
A diferencia de las predicciones de la Sacerdotisa Pitia, a la que, era costumbre del senado de la antigua Grecia, cuestionar antes de tomar decisiones transcendentales; sobre política de Estado. Les preguntaron al Oráculo de Delfos sobre el futuro de Grecia, si enfrentaban la tiranía persa, y la repuesta fue que, Esparta sería destruida por los persas o lloraría la muerte de uno de sus reyes. Nunca ante había sucedido la muerte de un rey griego en batalla. Para salvar a su ciudad, Leónidas aceptó su destino eligiendo una guardia personal de 300 espartanos con descendencia para luchar en las Termópilas, contra el poderoso ejercito del Rey Jerjes, donde sucumbió hasta la muerte con sus 300 gladiadores. Ese sacrificio del rey Leónidas, marcó un antes y un después de Grecia como Estado, ya que paso de ser un Estado atomizado en ciudades Estados, se unifico en un Estado Nación solidificado.
Sim embargo la predicción que le planteo el Oráculo Sionista al Jerjes del imperio Gringo, fue inversamente proporcional a su voluntad de expansión hegemónica, de consecuencia nociva a la economía global, laceración del prestigio de la diplomacia mundial, colapso de la hegemonía imperial Yankee, perdida absoluta del buen prestigio de respetabilidad que tuvo Israel desde su fundación por replicar lo que esa nación sufrió en el holocausto de la Alemania Nazi e hizo emerger a Irán, si se pacta el acuerdo definitivo de cese al fuego, como una potencia de lo que a partir de ahora el mundo se compondrá en un nuevo orden mundial multi polar.
El pacto de cese al fuego, con una glosa de 14 puntos preconcebidos para firmarse el próximo viernes 19 en Suiza, tiene al poder mundial en expectativa y esperanza reservada, porque se está negociando sobre la densidad de una plataforma de cristal de bordes milimétricos que, con un simple soplo del gobierno israelí pulveriza la plataforma del cristal de dicho acuerdo.
No pretendo emular al Oráculo de Delfos, pero, creemos que, con el alcance del acuerdo de paz de las partes en conflicto, no se llegara al punto final de la pugnacidad entre Estados por el control hegemónico de sus áreas de influencias. Ese acuerdo es la avanzada al ámbito de la guerra estratégica, que es lo mismo que decir a la guerra fría, por la cooptación de los Estados ricos en recursos naturales; tanto por el poder imperial en decadencia, como por los Estados imperiales emergentes. Que estarán influenciado por La trampa de Tucídides; es decir la teoría geopolítica que describe la tendencia hacia el conflicto bélico cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia hegemónica establecida. Esta teoría fue popularizada por el politólogo estadounidense Graham Allison, basándose en la Guerra del Peloponeso.
Los conflictos venideros, no serán bélicos, sino estratégicos, a base de la propaganda, la intriga y la manipulación, creando figuras, Efialtes para llevarlo a poder y en menor medida, que ayuden a torpedear como caballos de troyas a las autoridades de los gobiernos progresistas. Al estilo de lo que paso en Venezuela, lo que está pasando en Colombia, Mexico y Brasil. Ya lo lograron con José Antonio Kast en Chile, Daniel Noboa Azin en Ecuador, Nasry Juan Asfura Zablah en Hondura, y otros que se bailotean en Peru y Bolivia. Todo a fuerza de la desinformación, con el propósito de tener gobiernos títeres que les permitan saquear sus recursos naturales.
