Por: Ramón Ant. Ocumarez P.
Desde la fundación de nuestra urbanización Altos de Cansino (o Cansino para obviar discusiones estériles) en 1978, municipio Santo Domingo Este, los residentes de la calle Sillón de La Viuda, tramo comprendido entre las calles Pelona y Lomota, no han tenido paz en épocas de lluvias. La estructura de sus habitaciones de sus casas han cambiado su formato arquitectónico y original, han variado debido a las inundaciones que son objetos; sus camas se encuentran en una elevación de cinco pies, auxiliadas por unos peldaños conectadas a ellas para su alcance; sus gaveteros parecen púlpitos religiosos, donde los productos de aseo personal reemplazan las estatuillas santuarias.
Cuando se pronostican lluvias en el día, sus residentes estacionan sus vehículos muy distantes y en la noche optan por pernoctar en casas de familiares. No importa el día excepcional por el aviso de vaguadas; ellos siempre están en alerta amarilla.
Muchos sacrificios para adquirir sus viviendas, las cuales no mantienen su valor de adquisición; todo lo contrario, cada día sufren deterioro y devaluación; quisieran venderlas pero no encuentran, y con razón, compradores.
Para asomarse al estado o dolor humano es necesario ubicarse en su lugar, en su situación; colocarse en su pellejo
Una condolencia, necesariamente no es respuesta por el fallecimiento de un ser querido, también por el pesar o tristeza de una persona; nosotros, sus vecinos, igualmente llevamos ese dolor que ellos arrastran por tanto tiempo
Desde el año 2002, la Junta de Vecinos se mantuvo solicitando, tanto al ayuntamiento como al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, la solución de este mal, sin embargo, no fue sino hasta el año 2013; el MOPC se dispuso hacer los trabajos de rigor, pero dos años después se retornó a la posición anterior. Antes y después de este trabajo se han realizados múltiples limpiezas de sus imbornales y filtrantes, pero no se ha dado con la solución. Dicen que es por el flujo de agua que penetra desde la carretera Mella; otros; porque los filtrantes anteriores están congestionados y su cauce continúan hasta llegar al punto álgido, y otros, que es por la acumulación de basura del entorno.
Infierno es sinónimo de fuego; en este caso de inundación. De una vez, y definitivamente, llevemos a la gloria a estos pobres y sacrificados vecinos.
