Los «timbales» de Manuel Jiménez: ahora culpa a las tormentas Fred y Grace por la acumulación de basura
Manuel Jiménez
Por Robert Vargas El alcalde Manuel Jiménez parece que tiene unos «timbales« tan fuertes y sonoros que los toca a gusto y cuando quiere, probablemente convencido de que todo el mundo le creerá mientras los toque sin recordar el pasado reciente, aunque sea mínimamente.
El líder del municipio Santo Domingo Este, como lo es él, debe tener cuidado con lo que hace y lo que dice. Debe haber correspondencia total entre lo dicho y lo hecho.
En caso de no hacerlo así, se convertiría en una persona poco creíble.
Ayer, tan pronto él llegó de su viaje de México le mintió al municipio y al país, tal como lo hizo en Sinaloa, al decir que la Parada Interurbana de Autobuses del parque del Este ahora es una denominada «Plaza Cultural Ramón Oviedo», sin que mediara una resolución del Concejo de Regidores, ni una modificación de la Ley General de Presupuesto del año 2018, tal como lo exige la [tie_tooltip text=»la Ley No. 49, promulgada por el presidente Balaguer (y aun no derogada ni modificada) en el año 1966, dice: “Cuando se vaya a asignar el nombre de una persona viva o que tenga menos de 10 años de fallecida, a edificios, obras, vías, calles, carreteras, cosas o servicios públicos dependientes del Estado, de los Municipios u otros órganos autónomos del Estado, se requerirá una ley para la asignación del nombre. Del mismo modo se hará por ley la designación de los parajes de los Municipios. Los Ayuntamientos quedan con la facultad de hacer las mismas designaciones mediante Resoluciones que deberán ser remitidas al Congreso Nacional para su aprobación o rechazo.”» gravity=»n»]Ley[/tie_tooltip].
Pero Jiménez cree que todo el mundo le va a creer lo que él dice sin tomar en cuenta las leyes ni los antecedentes.
Cuando ganó las elecciones le prometió al municipio que lo limpiaría de desechos sólidos en sus primeros 100 días de gestión.
Ya tiene tiene 17 meses en el cargo y ha sido incapaz de cumplir lo prometido.
Luego dijo que el ASDE se haría cargo de la recolección de basura con sus propios equipos, pero ayer anunció que ese servicio sería ejecutado en base a una denominada alianza público-privada, tras convocar una licitación que le permita contratar a una empresa privada para recoger y disponer los desechos sólidos.
Todos los vecinos de SDE recuerdan que Jiménez les dijo que «al final de agosto», entrarían en servicio los 25 camiones compactadores que compró en nombre del ASDE.
Ya estamos a 14 de septiembre y en las calles no se ha visto el primero de esos camiones, sino solo unos diez camioncitos tipo volteos que andan por ahí con la basura tapada con trozos de lona.
Pero el tamaño real de sus «timbales» quedaron al descubierto ayer cuando, sin sonrojarse, culpó a las tormentas Fred y Grace, del retraso en la recogida de basura en SDE.
Y, por si fuera poco., los 45 días que duraría la intervención del gobierno para evitar una desgracia sanitaria en SDE, ya terminaron y ahora el nuevo plazo es el 30 de septiembre.
Está bien que los «timbales» de Manuel Jiménez sean fuertes y sonoros, pero él no puede pretender que todo el mundo olvidará la gran diferencia que existe entre lo que dice y lo que hace.
Si el presidente Luis Abinader se lo quiere creer, eso es asunto suyo.
Por lo pronto, todos los entendidos en materia de recolección de desechos sólidos están más que convencidos de que Jiménez parece ser poco creíble y de que, si Abinader saca su mano del municipio, el desastre sanitario será total.
Es innegable; Manuel Jiménez es un buen compositor, pero también es un pésimo gerente.
El debe entender que su mundo es la música, no la de gerente de una ciudad que, a todas luces, le ha quedado muy grande.