miércoles, 10 de junio de 2026
Santo Domingo Este: 31°C

PRM rendirá honras fúnebres y guardia de honor a Ramón Alburquerque este domingo en la Casa Nacional

Por Darwin Feliz Matos
Santo Domingo.- El Partido Revolucionario Moderno (PRM) despedirá con honras fúnebres y guardia de honor a su compañero y fundador, Ramón Alburquerque Ramírez, este domingo 1 de febrero a las 11:30 de la mañana, en la Casa Nacional de la organización, en un acto solemne que reunirá a dirigentes, militantes y figuras históricas de la vida política dominicana.

La ceremonia será un último saludo partidario a uno de los hombres que ayudó a construir la estructura política del PRM y que durante décadas fue referencia de firmeza ideológica, disciplina institucional y debate frontal dentro y fuera del poder.

La muerte de Alburquerque, ocurrida tras una prolongada batalla contra el cáncer de hígado, ha dejado un vacío perceptible en los corrillos políticos, donde su voz —siempre directa, a veces incómoda— marcaba posiciones con la autoridad de la experiencia. Tenía 76 años.

Ingeniero químico de formación, académico riguroso y dirigente por vocación, representó a Monte Plata en el Senado durante tres períodos consecutivos (1994-2006) y presidió la Cámara Alta entre 1998 y 2001. Antes y después ocupó funciones estratégicas en el Estado, como secretario de Economía, Planificación y Desarrollo, presidente de Refidomsa y titular de otros organismos técnicos, combinando la gestión pública con la militancia partidaria.

Dentro del PRM fue más que un dirigente: fue parte de su génesis. Participó activamente en el proceso de fundación de la organización tras la fractura del viejo PRD y se convirtió en una de sus voces orientadoras. Incluso en los últimos años, ya lejos de los cargos, mantenía la costumbre de opinar, advertir y disentir cuando lo creía necesario.

Sus compañeros lo describen como un político de convicciones innegociables, de carácter recio y memoria histórica. La escena política aún recuerda episodios que definieron su estilo combativo, como aquella célebre consigna —“¡Entren to!”— lanzada en medio de tensiones institucionales a finales de los noventa, símbolo de su manera frontal de encarar el poder.

En las últimas semanas su salud se había deteriorado. Tras recibir tratamiento dentro y fuera del país, regresó a República Dominicana el pasado 19 de enero. Días después, su familia confirmó el fallecimiento con un mensaje cargado de afecto y orgullo por el legado que dejaba.