
Por Lic. César Fragoso
El mercado inmobiliario de la República Dominicana no es el mismo que conocimos hace algunos años. Entre 2023 y 2025 han ocurrido cambios importantes que hoy nos obligan a hacernos una pregunta muy clara: ¿Quiénes realmente podrán comprar su vivienda o invertir en bienes raíces en el 2026?
En 2023 comenzó un proceso de ajuste que muchos no quisieron ver. Los costos de construcción ya no bajaron y los precios de las viviendas empezaron a colocarse en un nivel distinto, marcando una nueva realidad para compradores y desarrolladores.
Durante 2024, el mercado se volvió más estable, pero también más exigente. Comprar una vivienda dejó de ser una decisión rápida. Se analiza más, se compara más y se piensa mejor antes de dar el paso.
Para el 2025, la realidad quedó clara: construir cuesta más y eso se refleja en el precio final. Esto ha limitado el acceso a muchas personas que desean comprar su primera vivienda, especialmente si no cuentan con ingresos formales o financiamiento adecuado.
De cara al 2026, quienes estarán en mejores condiciones para comprar su primera vivienda serán aquellos que tengan organización financiera, estabilidad laboral y disposición para planificar. Ya no se trata solo de querer comprar, sino de poder hacerlo con orden.
Los dominicanos que viven en el exterior tendrán un papel muy importante. Muchos de ellos han entendido que comprar en República Dominicana es una forma de asegurar patrimonio, generar ingresos y prepararse para el futuro, aun viviendo fuera del país.
Para este grupo, los proyectos turísticos en zonas como Punta Cana y desarrollos como Cruise On Land, donde tendrán ingresos asegurados por el pool de rentas, resultan muy atractivos. No solo permiten tener una propiedad, sino también ponerla a producir a través del alquiler turístico, ayudando a cubrir gastos y a crear rentabilidad.
Los inversionistas, tanto locales como del exterior, seguirán apostando por proyectos bien ubicados, con buena administración y respaldo legal. Ya no se trata de comprar por comprar, sino de invertir con sentido y visión.
Punta Cana continuará siendo uno de los principales destinos de inversión. Su crecimiento, conectividad y demanda constante hacen que muchos vean esta zona como una oportunidad segura dentro del mercado inmobiliario dominicano.
Para los compradores de primera vivienda, el reto será elegir bien. Buscar proyectos con precios realistas, facilidades de pago y desarrolladores confiables será clave para no cometer errores costosos.
En el 2026, el mercado será más selectivo. Las propiedades bien pensadas y bien ubicadas se venderán. Las que no ofrezcan valor real tendrán más dificultades.
Por eso insisto siempre en la importancia de informarse y asesorarse. Comprar una vivienda o invertir no es solo una emoción, es una decisión financiera que debe tomarse con claridad y responsabilidad.
En conclusión, sí se podrá comprar vivienda e invertir en bienes raíces en el 2026, pero no de cualquier manera.
Solo quienes se preparen, se organicen y entiendan el mercado estarán en condiciones de aprovechar las oportunidades que aún existen.
Un buen Asesor Inmobiliario será la clave del éxito en esa importante decisión de comprar para vivir o invertir durante este nuevo año que se inicia.