jueves, 4 de junio de 2026
Santo Domingo Este: 27°C

Ruidosos intranquilizan a la población, desafían a la PN y, cuando un oficial se defiende, la jefatura lo suspende + Vídeo

Por Robert Vargas
Realmente, vale la pena que una patrulla policial acuda al llamado de auxilio de la población cuando, durante la madrugada, la contaminación sónica  impide a los ciudadanos dormir tranquilamente dentro de sus respectivas viviendas?

Tras observar lo que sucede al mayor de la PN Fredis de los Santos Luciano, si yo fuera un miembro de la fuerza pública, sencillamente apagaría la radio de comunicación y el teléfono móvil y me haría el desentendido.

Después de todo, si intentara que la ley sea respetada, sería desacreditado y, finalmente, suspendido y, eventualmente, sancionado cuando no cancelado.

A juzgar por un vídeo que se ha hecho viral en las redes sociales, el mayor Santos Luciano acudió a un centro de diversión durante la madrugada. Según se escucha en el documento audio visual, algunos de las personas admiten que era la 1:45 AM y, desafiante, le gritan a la policía que continuarán en las suyas hasta las 2:00 AM.

El mayor Santos Luciano ordena que el equipo de sonido sea apagado, pero un hombre fornido lo enciende nuevo, y avanza desafiante hacia el oficial reclamando «¡Mátame!», ¡Ven mátame, ven!

El vídeo muestra que el individuo se aproxima desafiante y amenazante hacia el oficial, que es rodeado por otras personas, ante lo cual Santos Luciando retrocede, marca distancia, toma en sus manos su metralleta en aptitud defensiva, no ofensiva.

El control de la contaminación sónica se le va de las manos al Director de la PN en Santo Domingo Oriental

El vídeo muestra que se trata de un lugar abierto.

La Ley de Medioambiente, que regula la contaminación de todo tipo, establece con precisión que en las zonas urbanas el sonido, durante las noches, no puede superar los 55 decibeles y, durante el día, poco más de los 60 decibeles.

Estamos hablando que sería un sonido que, brotado desde un local, no se escucharía más allá del medio de a calle.

Pero los propiciadores de la contaminación sónica se consideran con derecho de hacer la vida imposible a los vecinos.

Cuando esto sucede, los vecinos llaman a la Policía para que obliguen a los ruidosos a bajar el volumen de sus sus equipos.

Pero ahora, con el populismo existente, se permite que los ruidosos se impongan y los agentes que tratan de imponer la ley entonces son suspendidos y sancionados. Ciudad Oriental

Vistas las coas de esa manera, nos preguntamos, ¿A dónde vamos a parar?

¿Se animará una patrulla policial a cumplir con su deber si los violentos, respaldados por las redes sociales, tienen más poder que cualquiera?

El contrato social establece normas para la convivencia en sociedad. Ese contrato debe ser respetado por todos. Los derechos de uno terminan exactamente donde inician los del otro. Pero los ruidosos eso no lo entienden ni lo quieren entender.

[padding right=»10%» left=»10%»]Algunos dice que el incidente no fue por contaminación sónica, sino porque el oficial pretendió cerrar el establecimiento 15 minutos antes de las 2:00 AM, que sería el horario autorizado.[/padding]

Finalmente, un consejo al mayor Fredis de los Santos Luciano: la próxima vez que lo llamen para afrontar un problema de contaminación sónica, hágase el «chivo loco» y no responda. Como quiera lo van a suspender y a sancionar, pero, por lo menos, regresará vivo a su casa y no tendrá que defenderse de un grupo que lo acorrale.

Una cosa es que la Policía violente los derechos humanos, y otra muy distinta que esos policías se dejen matar por ruidosos y borrachos.

Quienes residen al lado de un drink, un colmadón, una discoteca o una iglesia evangélica saben perfectamente a lo que nos referimos.