lunes, 20 de abril de 2026
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¿Por qué ahora el pastor evangélico Dío Astacio toma la pose de los sacerdotes católicos para «rezar» en los grandes actos?

Por Robert Vargas
adre nuestro que estas en cielo; santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdonanos nuestras ofensas, como nosotros también perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén».

Esa oración, así. en esos términos y palabras precisas no es común escucharla en labios de los evangélicos, y menos llegadas de un pastor. Son más comunes en los católicos.

Ahora bien, católicos y evangélicos protestantes pueden decirla por igual, aunque el tono de voz y el ritmo de las palabras sean distintos.

En el caso de quienes siguen a la iglesia «católica, apostólica y romana», el ritmo y el tono de las palabras al rezar son más suaves y fluidas; mientras que los actuales seguidores del protestantismo, al orar, a veces llegan a convertir sus palabras en verdaderos gruñidos con sonidos guturales. Son altamente expresivos.

Roberto Fulcar (i) y Dío Astacio
Roberto Fulcar (i) y Dío Astacio

Filtran audio con conversación dramática entre Roberto Fulcar y Dío Astacio que afecta a la comunidad cristiana

Ahora bien, los sacerdotes católicos, cuando rezan, adoptan una postura física y una gestualidad que le son clásicas: por lo general, abren los brazos, colocan las palmas de las manos hacia arriba (como si fuera una cruz).

Mientras que los cristianos evangélicos evitan usar esas formas, usan palabras altisonantes y, muchas veces, concluyen con un sonoro «¡Amén!».

Pues bien, de lo que se trata es de que el pastor protestante Dío Astacio, un hombre de confianza del presidente Luis Abinader, adoptó la postura de los sacerdotes católicos cuando hizo «una oración» para pedir la bendición de Dios a la convención del Partido Revolucionario Moderno, en la que el negrito Fausto Herrera Catalino estuvo a punto de ser arrastrado por la seguridad del acto.

¿Qué llevó a Dío Astacio a adoptar esa postura?

De Astacio puede decirse sin temor a ningún tipo de equivocaciones que es un hombre del Palacio Nacional; de la confianza del presidente Luis Abinader y que ha sido un aspirante a ocupar la alcaldía de Santo Domingo Este.

Su presencia allí como «mensajero de Dios», no fue casualidad, sino que se trató de una acción premeditada que pudo estar relacionada con la proximidad entre él y Abinader.

No  se descarta, aunque no se puede afirman de manera rotunda, que Abinader lo esté empoderando para proponerlo como candidato a la alcaldía de Santo Domingo Este ante el evidente e inocultable descalabro de su pupilo Manuel Jiménez.

El PRM y Luis Abinader necesitan en este municipio un buen candidato que le aseguren la victoria en la plaza.

Sin embargo, si este empoderamiento a Astacio con esos propósitos fuera correcto, entonces nos encontraríamos con que este pastor evangélico tiene indudable ascendencia en una parte de los cristianos protestantes y muy escasa entre los católicos, que todavía son mayoría.

Por eso, quizás creyendo que tiene a los protestantes perremeístas en «un bolsillo», Astacio adopta la postura de los sacerdotes católicos, para intentar ganarse para su causa a los fieles de la iglesia católica apostólica y romana.

Si no se los gana, por lo menos intentaría neutralizarlos. Algo es algo.

Otro detalle, que no tiene que ver necesariamente con lo religioso, sino con la militancia política, es que Astacio, si ciertamente cuenta con la bendición de Abinader para correr por la alcaldía de SDE, entonces deberá ganarse a los dirigentes medios y a la base del PRM, que todavía lo ven como un «no perremeísta», y no quieren repetir la experiencia malvivida con Manuel Jiménez.

¿Podrá Dío Astacio hacer suyos los criterios hostosianos de Ivelisse Prats y Tirso Mejía Ricart?

Independientemente de todo esto, es necesario reconocer que Dío Astacio es una persona paciente, que sabe esperar su momento, aunque tenga que soportar humillaciones como la que le hizo en una ocasión el hoy Ministro de Educación Roberto Fulcar.

Este lo «asqueroseó», pero al final logró estar en el entorno cercano y de confianza del presidente.

Lo que no está claro es cómo Astacio, un cristiano ortodoxo, logrará hacer coincidir sus criterios fisolóficos e ideológicos con los de Ivelisse Prats y Tirso Mejía Ricart, dos hostosianos y líderes del PRM.

¿Cómo logrará coordinar sus creencias con las del socialismo democrático del PRM?

A lo mejor, para evitar complicaciones mayores, Dío Astacio prefiere no entrar en esos debates y decir a todo que sí, aunque, luego que esté en el poder, haga lo que le dicte su conciencia.